Miami, el puerto de las Américas

Miami, el puerto de las Américas

Foto: Port of Miami

Foto: Port of Miami

Ana Stollavagli- Casi cinco millones de pasajeros de cruceros, unos 1,400 millones de pies cúbicos de mercancías en contenedores, 325,000 personas trabajando, y por todo esto, un impacto económico de 41,400 millones de dólares. Este conjunto de cifras enormes corresponde a las actividades anuales del puerto de Miami, un impresionante conglomerado en el que se desarrollan en forma global el comercio y el turismo. Por estas razones, está considerado el puerto de las Américas y una de las principales entradas a Estados Unidos. Además, constituye el segundo motor económico del condado de Miami-Dade, que es uno de los más importantes del sur de Florida. En este condado viven 2,700,000 personas, muchas de ellas provenientes de todo el mundo, y aquí tienen su sede, también, las principales corporaciones económicas y financieras del planeta.

El director ejecutivo del puerto de Miami, Juan M. Kuryla, afirmó: “Se han hecho enormes inversiones en mejoras de infraestructura para solidificar su posición como un puerto de primer nivel”, y agregó: “Hoy somos el único puerto de servicio completo en la costa este de los Estados Unidos al sur de Virginia, con una profundidad de canal de -50 / -52 pies, capaz de manejar los buques super-post-panamax más grandes”.

La denominación panamax corresponde a las dimensiones máximas que los barcos podían tener para pasar por las viejas esclusas del canal de Panamá. Pero en junio de 2016, se inauguró el canal ampliado, con nuevas esclusas del lado del océano Atlántico y del Pacífico y un tercer carril para el tránsito de barcos de mayor tamaño, que son los de la categoría superpospanamax. De hecho, en las últimas semanas, las autoridades de la vía interoceánica anunciaron el paso de dos portacontenedores con capacidad de 14,863 TEUs —Twenty-feet Equivalent Unit (‘unidad equivalente a veinte pies’), por sus siglas en inglés; se trata de una unidad de medida de capacidad para buques cargueros y sus terminales que toma como referencia el tamaño estándar de un contenedor de 20 pies de largo por 8 de ancho y 8,50 de alto, lo que totaliza un volumen de 1,360 pies cúbicos.

En tanto, al puerto de Miami llegó poco tiempo atrás el buque portacontenedor más grande que jamás haya ingresado a un puerto de aguas profundas de Florida, equivalente a unos tres campos de fútbol. El barco de 10,081 TEUs, 1,063 pies de largo y 150 pies de ancho, había zarpado de China, donde hizo escala en tres puertos, antes de detenerse en Singapur y Omán y pasar por el canal de Suez. La siguiente parada fue en Miami, la primera de las seis terminales marítimas estadounidenses donde recaló.

Para que barcos de semejante calado pudieran operar en el puerto de Miami, se hicieron inversiones en mejoras de infraestructura por mil millones de dólares. Las obras incluyeron el proyecto de dragado profundo, que —como indicó el director ejecutivo— aumentó la profundidad del canal a -50 / -52 pies. También se hicieron mejoras en las grúas para cargar los contenedores —que hoy son las más grandes de los puertos del sudeste de Estados Unidos—, en el túnel del puerto y en el acceso directo al sistema de autopistas interestatales. Asimismo, se destinaron 50 millones de dólares a la modernización del sistema de trenes de carga en el muelle, creando una conexión con la red ferroviaria nacional y agilizando así el traslado de materias primas y productos manufacturados en toda la península y en el resto del país.

Como señaló Kuryla: “Los barcos más grandes representan el movimiento de más mercancías dentro y fuera del puerto, que se traduce en crecimiento y prosperidad para nuestra economía”.

Un plan para seguir creciendo  

En el marco del Plan Maestro de Desarrollo Integral del condado de Miami-Dade se trazó un Plan Maestro 2035 para el puerto de Miami, que contempla las obras ya mencionadas y aún mayores mejoras en infraestructuras, para hacer frente a las proyecciones que se estiman para los próximos años: la duplicación del transporte de carga y el aumento del servicio de cruceros.

Entre las verdaderas ciudades flotantes que son esas naves, ya hay algunas que pueden llevar a más de 6,000 pasajeros, sin contar a la nutrida tripulación que requiere semejante número de huéspedes. Por eso, la capital mundial de los cruceros sigue destinando más espacios de atraque para las diecinueve líneas que allí operan, amplía las terminales de pasajeros y suma itinerarios en ferry hacia el Caribe, entre otros adelantos.

Todos los avances se siguen encarando con un “criterio verde” de cuidado del planeta. Por ejemplo, cuando los buques atracan, apagan sus motores para reducir la emisión de dióxido de carbono y las grúas que trasladan contenedores se están convirtiendo del formato diésel al eléctrico. Además, todos los nuevos edificios deben cumplir con la certificación de construcciones sostenibles LEED (Leadership in Energy & Environmental Design), lo que significa que usan formas de energía alternativa, materiales no contaminantes y procuran un consumo eficiente del agua. El criterio verde también contempla la instalación en el puerto de paneles de energía solar y turbinas de agua y de generación de electricidad.   

El costo total de las mejoras previstas en el Plan Maestro asciende a los dos mil millones de dólares. Esto significa mejores servicios, nuevos empleos y una entrada más grande, cómoda, moderna y eficaz. Todo esto en Miami, el puerto de las Américas.

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