México volvió a temblar 

México volvió a temblar 

Foto: USGS

Foto: USGS

Ana Stollavagli- Aquella vez, veíamos cómo Irma empezaba a hacer estragos en el Caribe, cuando la tierra tembló en el sur de México durante la quietud de la noche. Tan solo doce días después, cuando estábamos expectantes ante el avance del huracán María, nos sorprendió otro terremoto en el centro del mismo país. A la 1:14 de la tarde, un único evento sísmico de 7.1 grados en la escala de Richter se localizó a 35 millas de profundidad, en el límite de Morelos y Puebla —según el reporte del Servicio Sismológico Nacional— y se sintió muy fuerte en la capital.

El temblor del 7 de septiembre, de 8.2 grados, duró más de tres minutos y causó un centenar de muertos en Oaxaca, Chiapas y Tabasco. El saldo de pérdidas humanas por este nuevo movimiento telúrico, más breve y muy violento, aún es incierto, pero se cuenta por decenas, las últimas noticias hablan de cerca de 250 muertos. Hacia las 4 de la tarde, hora local, el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, confirmó que ya había 42 fallecidos en su estado, pero la cifra aumenta y parece que ya son 72. Y el número inicial de ocho víctimas fatales reportadas en el estado de México por el gobernador Alfredo del Mazo sigue aumentando; en Puebla, se calculan más de 40. En la ciudad de México, en tanto, la cifra asciende a 117.

Derrumbes por doquier

Esta vez, se han desplomado numerosos edificios, pero también puentes y carreteras. Las imágenes de televisión muestran mampostería en caída libre y gente corriendo para ponerse a salvo. También, pilas de escombros y, sobre ellas, voluntarios pidiendo silencio para escuchar los gritos de las personas aprisionadas y bomberos ordenando que nadie encienda un cigarrillo para evitar posibles explosiones por la fuga de gas. Incluso, se ven columnas de humo, producto del incendio en algunas construcciones. El colapso de la escuela primaria Enrique Rebsamen, en la ciudad de México, en tanto, habría dejado a decenas de niños atrapados y a numerosos agentes trabajando para rescatarlos; las últimas informaciones hablan ya de, al menos, 21 niños fallecidos y varios desaparecidos. Alrededor de dos millones de personas quedaron sin servicio eléctrico, mientras las autoridades recomiendan a los afectados que no vuelvan a sus viviendas hasta que no tengan la plena seguridad de que no hay riesgos de derrumbes.

Además, se reforzó la seguridad en distintas ciudades ante el temor de que se produzcan asaltos y saqueos, como en los días pasados.

Coincidencia fatal

El terremoto de este martes ocurrió al cumplir 32 años del sismo que el 15 de septiembre de 1985 destruyó la capital mexicana y se llevó un millar de vidas. Hace casi dos semanas, el presidente Enrique Peña Nieto evocó aquel acontecimiento y dijo que el terremoto ocurrido pocas horas antes había sido el más grave de los últimos cien años. Este nuevo episodio encontró al mandatario de viaje en Oaxaca, que enseguida voló de vuelta a la capital para ponerse al frente del plan de emergencia destinado a atender a los afectados. En tanto, se suspendieron las clases en todos los niveles hasta nuevo aviso, se cancelaron las operaciones en el aeropuerto internacional Benito Juárez y se interrumpieron los servicios de varias líneas del metro en la capital.

Los daños allí y en los estados donde se situó el epicentro del terremoto se extendieron a otras regiones como Guerrero, donde el gobernador Héctor Astudillo confirmó que se desplomaron puentes y carreteras. El mandatario de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, por su parte, relevó daños menores en hospitales.

Ensayo del horror

El sismo de este martes sucedió solo unas horas después de que se realizara un simulacro de terremoto en gran parte del territorio nacional, a excepción de los estados de México, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Puebla, eximidos por la reciente experiencia del 7 de septiembre. Un estudiante de secundaria le dijo al corresponsal de la BBC que durante el terremoto estaba en la escuela, y que gracias a ese simulacro todos supieron qué hacer: “Salir a la zona segura de la manera más tranquila posible, sin correr y sin empujar”. La madre de este alumno, en cambio, solo percibió miedo y confusión: “El caos era total y la gente caminaba sin rumbo fijo”.

El miedo, desde lejos

El terremoto encontró a esta reportera en una cadena de televisión donde trabajan muchos inmigrantes mexicanos. Ver la desesperación con la que intentaban comunicarse con sus seres queridos en su país, a través de líneas telefónicas y servicios de internet colapsados, fue demoledor. Ya habían sentido miedo por ellos hace unas pocas noches, cuando la atención mundial la tenía Irma. Ahora que todos estaban ocupados en María, México volvió a temblar, y a alguien se le hizo un nudo en el pecho cuando recordó que hace exactamente 32 años un terremoto se llevó al amor de su vida.

Con críticas y su famosa “batalla de sobrenombres” se estrenó el presidente Trump en la Asamblea General de la ONU

Con críticas y su famosa “batalla de sobrenombres” se estrenó el presidente Trump en la Asamblea General de la ONU

Huracán María: nuevos vientos de destrucción 

Huracán María: nuevos vientos de destrucción