Energía limpia: su futuro bajo el Gobierno de Donald Trump

Energía limpia: su futuro bajo el Gobierno de Donald Trump

Pexels (dominio público)

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Omar Pérez Morales- Las acciones del Gobierno del presidente Donald Trump en materia de medioambiente siguen la misma línea de lo prometido durante su campaña: insistir en que el cambio climático es una mentira y revivir la industria del carbón y el gas natural.

Durante los primeros 100 días de gobierno, Trump autorizó avanzar en la construcción de dos polémicos oleoductos (Keystone XL y Dakota), a pesar de las protestas de los grupos indígenas; promovió el regreso a la era de los combustibles fósiles con la propuesta del Plan de Energía Estados Unidos Primero (America First Energy Plan); removió todas las referencias al cambio climático de la página web de la Casa Blanca; propuso recortes masivos en los programas de lucha contra el cambio climático, y prohibió a la Agencia de Protección Ambiental dar información a la prensa.

Sin embargo, Estados Unidos como nación que integra el Acuerdo de París contra el Cambio Climático (firmado en septiembre de 2016), acordó reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero, lo que podría ser una realidad en este siglo. La política de cero carbono contrasta con lo que Trump propuso en el Plan de Energía Estados Unidos Primero, que establece: “Debemos aprovechar los casi 50,000 millones de dólares del esquisto, el petróleo y las reservas de gas natural sin explotar, sobre todo de aquellas en las tierras federales que son propiedad de los estadounidenses”. Pero dicho plan precisa además que: “El Gobierno de Trump también está comprometido con las tecnologías de carbón limpio y con revivir la industria del carbón”. Por lo tanto, Estados Unidos debería ser uno de los líderes globales para dejar atrás el uso de los combustibles fósiles.

Hay dos puntos que los ambientalistas destacan en este aspecto: el primero es que el carbón, en particular, es un combustible sucio y letal. La Fuerza de Tareas del Aire Limpio, ONG dedicada a mejorar la calidad del aire, calculó en 2010 que la contaminación de las centrales de carbón provoca 13,200 muertes prematuras, 9,700 hospitalizaciones y más de 20,000 ataques cardiacos en Estados Unidos cada año.

El segundo punto es que los costos de no hacer nada en lo que tiene que ver con el cambio climático son significativos. “En los próximos 15 años, el aumento del nivel del mar y las mareas de tempestad incrementarán el costo anual promedio que las tormentas costeras tienen sobre la costa este y el Golfo de México, de 2,000 millones de dólares a 3,500 millones de dólares”, dice el reporte del 2014 del Risky Business Project (Proyecto de Negocios Riesgosos). “Si se suman cambios potenciales por la actividad de los huracanes, el aumento del promedio de pérdidas anuales sería de 7,300 millones de dólares, lo que implicaría que el costo anual total por huracanes y tormentas costeras sería de 35,000 millones de dólares”.

Las energías limpias

En el rubro de la generación de empleos, el sector de energía limpia ha creado un mayor número respecto del sector de los combustibles fósiles, según el reporte de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por sus siglas en inglés) del 2016. “Los trabajos en la industria de la energía solar crecieron 12 veces más rápido que la creación general de trabajos en la economía estadounidense”, dice el informe. Los 209,000 empleos de la industria de energía solar en el 2015 superaron en número a aquellos del petróleo y la extracción de gas (187,000), y a los de la minería de carbón (67.929). El grupo también calcula que en el 2015 la industria de energías renovables empleó a 769,000 personas en Estados Unidos.

Comparar la cantidad de trabajos de todas las industrias puede ser algo difícil. Hay cálculos de mayor alcance para el número total de empleos de energías limpias o “verdes” en Estados Unidos, por ejemplo. Pero para los ambientalistas está claro que los investigadores en energías limpias, los técnicos de granjas eólicas y los fabricantes de paneles solares eclipsarán los trabajos de la industria de los combustibles fósiles.

Energías renovables vs energías no renovables  

En 2014, la inversión en energía renovable revirtió su tendencia a la baja en dos años y alcanzó los 270,200 millones de dólares, lo que representa 17% más que los niveles de 2013, según un informe de las Naciones Unidas en 2015. Con esto se refleja un fuerte apoyo político y una tendencia creciente a las inversiones en energía renovable y relativamente de bajo riesgo. El mismo informe revela las siguientes cifras en cuanto al uso de este tipo de energía se refiere:

·       El aumento de la inversión en energías renovables en 2014 contrasta con la fuerte desaceleración en el crecimiento de la inversión desde 2012.

·       Se estima que la energía renovable representó 48% de la capacidad neta de energía instalada en 2014, y su participación en la generación global de electricidad alcanzó 9.1% desde 8.5% en 2013.

·       En los países en desarrollo se registraron 131,000 millones de dólares de inversión en energía renovable.

·       La inversión de 2014 alcanzó rápidamente en los países desarrollados un total de 139,000 millones de dólares.

·       Entre todas las economías, China lideró la inversión en energía renovable con 83,300 millones de dólares en 2014.

·       A pesar de los bajos precios del petróleo, las inversiones en energías renovables representaron tres cuartas partes en 2015, aproximadamente el mismo nivel que en 2014. Una posible explicación es que el petróleo y las energías renovables se utilizan en gran medida en el sector del transporte y en la generación de electricidad.

·       A nivel mundial, solo 4% de la electricidad se genera a partir del petróleo. Sin embargo, los precios del gas y del petróleo están vinculados en muchos mercados y el gas se utiliza más para la generación de electricidad.

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