Reflexión de una SAFista

Reflexión de una SAFista

La autora finaliza un proyecto documentario para el programa Estudiantes en Acción con Campesinos (SAF). Cortesía de Daisy Almonte

La autora finaliza un proyecto documentario para el programa Estudiantes en Acción con Campesinos (SAF). Cortesía de Daisy Almonte

Daisy Almonte- Sentada en una mesa, extendía mis manos lo más que podía para poder agarrar el pegamento sin tener que levantarme. Estaba pegando unas fotos a una cartulina y escribiendo descripciones que me llenaban de nostalgia y emoción al recordar mi niñez. Como miembro del Instituto de Liderazgo Levante, un programa de Estudiantes en Acción con Campesinos (SAF), estaba participando en un proyecto documentario. Por medio de fotografías y escritura, los diez miembros del Instituto de Liderazgo Levante examinábamos nuestra relación con alguien que ya no estaba presente en nuestras vidas, y consecuentemente, explorábamos nuestra identidad y provocábamos nuestra creatividad.   

Ese es uno de los varios proyectos que realizamos durante los retiros del Instituto Levante que me impactó de una forma inesperada. La persona a quien decidí escribirle mi carta fue a mi maestra de segundo grado, señorita Villareal, pues desde que me mudé de California a Carolina del Norte en el 2007 no la he vuelto a ver. Sin embargo, tal como escribí en mi carta, su ayuda y su ánimo son algo que siempre he guardado conmigo. Fue muy bonito haber tenido la oportunidad de reflexionar de tal manera, de tomar mis experiencias, escribirlas, tomar fotografías que las representaran y construir un arte documentario. 

Las otras actividades del retiro no se quedan atrás. Recuerdo talleres en donde podíamos hablar libremente de situaciones en las que fuimos testigos de una injusticia, y conversaciones sobre cómo ser aliados de otros grupos marginalizados. Estoy convencida de que hay un cierto tipo de empoderamiento en el poder estar rodeada de otros estudiantes que, al igual que yo, eran Latinx y estaban expuestos al trabajo agrícola. Podía revelar mis pensamientos sin miedo, compartir con los estudiantes que eran más jóvenes que yo algunos consejos sobre la preparatoria y tareas, y aprender de la directora del programa sobre la siguiente etapa en mi vida, la universidad.

Mientras aprendía sobre el movimiento a favor de los trabajadores agrícolas, se me presentaban varias oportunidades que me permitían expresarme y ampliar mi conciencia de mí misma. Cada conversación, taller y retiro me afirmaba que había tomado una buena decisión al entrar en ese grupo juvenil. Al graduarme de la preparatoria, dejé de tener derecho a participar en el [Instituto de Liderazgo Levante], pero sigo involucrada con SAF. Ahora formo parte del programa Solidaridad, en el cual estudiantes universitarios trabajan en las oficinas de SAF. Tal y como sucedió con LLI, mi perspectiva se ha ampliado y desarrollado. He ganado nuevos puntos de vista no solo personalmente sino profesionalmente también. Pero esa será una historia para otro día. 

En fin, cuando pienso en Estudiantes en Acción con Campesinos, o cuando alguien me pregunta sobre el lugar en el cual me la paso diez horas cada semana, es difícil explicar lo que SAF hace o lo que significa para mí sin lanzarme a una narración de mis memorias. Son estas memorias de retiros productivos durante mi último año de la preparatoria, o de las nuevas memorias que voy creando ahora, las que se vienen a mi mente.

Daisy Almonte es una estudiante del año 2020 en la Universidad de Duke. Para conocer más sobre Estudiantes en Acción con Campesinos (SAF) y las oportunidades que brinda a los jóvenes para involucrarse en la comunidad, visite su sitio web:
saf-unite.org/es.

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