El Salvador sufre la paz “pactada” entre el Gobierno y las maras

El Salvador sufre la paz “pactada” entre el Gobierno y las maras

El presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén atribuye una reducción en homicidios a medidas de prevención implementadas por el Gobierno. Presidencia El Salvador, 10 de agosto de 2015 por Flickr (dominio público)

El presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén atribuye una reducción en homicidios a medidas de prevención implementadas por el Gobierno. Presidencia El Salvador, 10 de agosto de 2015 por Flickr (dominio público)

Omar Pérez Morales- El 11 de enero de 2017 no se registró ni un solo asesinato en El Salvador. La disminución de homicidios, según cifras oficiales, y el rechazo al diálogo entre pandillas y autoridades han marcado el inicio de 2017 en uno de los países más violentos del mundo, que cumple veinticinco años de haber firmado la paz. A pesar de esto, no ha podido superar la violencia provocada por el desplazamiento de decenas de miles de personas, según el líder del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional), Salvador Samoaya.

De acuerdo con el conteo de la agencia Associated Press, un día libre de muertes es un hecho que no se presentaba desde el 22 de enero de 2015. Los homicidios durante los primeros días del 2017 hasta el 11 de enero sumaban 99, con un promedio de nueve homicidios al día. En esas mismas fechas, un año atrás, la cifra fue de 250 y 24 respectivamente, tal como lo reportó la Policía Nacional Civil.

Howard Cotto, director de la Policía Nacional Civil, quien además realizó un curso del FBI en Virginia durante 2008, dijo que la violencia disminuyó en el 2016, con un total de 5,278 asesinatos. Aunque el promedio fue de más de 14 al día, representó un 20% menos que en 2015. A pesar de la disminución, la tasa de homicidios fue de más de 80 homicidios por cada 100,000 residentes, en comparación con los cinco por cada 100,000 en los Estados Unidos en 2015, según el conteo más reciente del FBI.

El Gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén, que en 2015 sostuvo el objetivo de desarticular las pandillas para reducir los homicidios, ahora ha descartado cualquier posibilidad de encuentro o negociación con estas. Esto se dio luego de que el periódico digital El Faro publicara el año pasado que los dos principales partidos políticos salvadoreños, FMLN y Arena, tuvieron conversaciones secretas con líderes pandilleros en las vísperas de las elecciones presidenciales de 2014. El FMLN incluso ofreció a las pandillas crear una línea de créditos por diez millones de dólares, según información publicada el 20 de octubre de 2016 por el mismo medio.

El más reciente acercamiento de las pandillas hacia el Gobierno se dio el lunes 16 de enero, cuando una facción de la pandilla Barrio 18 se pronunció a favor de la propuesta de diálogo que la mara Salvatrucha-13 (MS-13) hizo al Gobierno en diciembre de 2016, a la cual añadió el desmontaje de las extorsiones y la localización de los cadáveres de las personas desaparecidas por su estructura, en caso de que se instalara una mesa de negociación.

Ante las condiciones de las pandillas, la entonces embajadora de los Estados Unidos en El Salvador, Mari Carmen Aponte, señaló que es decisión del Gobierno de El Salvador tomarlas en cuenta. En el 2012, año en que el Gobierno negoció con las pandillas a cambio de beneficios carcelarios, Aponte, primera diplomática estadounidense de origen puertorriqueño, era aún embajadora. Dejó el cargo en febrero de 2016 y luego fue nombrada secretaria de Estado adjunta en funciones para el hemisferio occidental, cargo que ocupó hasta el 19 de enero, un día antes de la toma de posesión del presidente Donald Trump.

La guerra no declarada

Las pandillas callejeras del país representaron la causa del 84% de los desplazamientos forzados en 2016, así lo detalla el informe de la Mesa Redonda de la Sociedad Civil Contra el Desplazamiento Forzado por la Violencia y el Delito Organizado en El Salvador, que considera el nivel de violencia como “una interpretación de seguridad y defensa”.

“La mara Salvatrucha (MS13) fue responsable de cerca de un tercio de los desplazamientos forzados causados por las pandillas, mientras que sus rivales en el Barrio 18 representaron otro tercio”, menciona el reporte. Sin embargo, en muchos casos, los investigadores no pudieron determinar si la pandilla fue responsable o las víctimas no estuvieron dispuestas a proporcionar esa información.

La policía representó la causa del 6% de los desplazamientos, seguida por los militares con un 2%. De los 144 casos específicos en que las víctimas proporcionaron información sobre dónde vivían y dónde ocurrió la violencia, la Mesa Redonda de la Sociedad Civil encontró que 81 de los 144 desplazamientos forzosos ocurrieron en el departamento de San Salvador, seguidos de 11 en La Paz. Dentro de San Salvador, el municipio de Mejicanos representó el mayor número de desplazamientos, con 21, seguidos por San Salvador y Soyapango, con 16, y Ciudad Delgado, con cinco.

El informe citó una amplia gama de factores que contribuyeron al desplazamiento forzado, entre otras:

  • Las víctimas mencionaron las amenazas como la causa más común de desplazamiento.
  • El asesinato de un miembro de la familia, lesiones físicas y extorsión.
  • En 138 de los 193 casos totales de desplazamiento forzado, una combinación de causas contribuyó con que las personas huyeran de la zona.
  • El informe documentó 193 casos de desplazamiento forzado en 2016, lo que representó 699 víctimas.

Análisis de delitos de InSight

La organización InSight, que se enfoca en el estudio del crimen organizado en América Latina y el Caribe, ha determinado que, en el caso de las pandillas de El Salvador, el desplazamiento se relaciona concretamente con la guerra, y las guerras desencadenan acciones, especialmente de organismos multilaterales y organizaciones internacionales de ayuda. Añadió que para las pandillas, el territorio representa ingresos, seguridad y reputación. Cuando una pandilla de la calle impone el control sobre una determinada comunidad, le permite extorsionar y vender drogas ilegales. También le permite controlar la información. Y le da un espacio simbólico, que puede utilizar para construir su reputación y su reclutamiento. Cualquier enemigo potencial o informante es expulsado porque ese territorio es literalmente su fortaleza.

540 menores asesinados en 2016

Un informe reciente de la policía de El Salvador dice que, en promedio, 1.5 niños fueron asesinados todos los días el año pasado, lo que muestra cómo el intenso conflicto de pandillas y violencia generalizada está afectando a las poblaciones más jóvenes y vulnerables del país. Los 540 asesinatos de menores en El Salvador el año pasado representaron más del 10% de los 5,278 homicidios en todo el país. La gran mayoría, un 95% de las víctimas de homicidios juveniles, tenían entre 12 y 17 años. La tasa de homicidios para este rango de edad fue de 67.4 por 100,000, según el informe.

El procurador general Douglas Meléndez, quien acumula amplia experiencia en la Fiscalía General en el combate a la violencia y anticorrupción, dijo recientemente que los casos de extorsión llevados a cabo por menores de edad han aumentado un 120%. Además, entre 14,000 y 15,000 estudiantes abandonaron la escuela en 2016 debido a la amenaza de violencia, según funcionarios del Gobierno.

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