Miami, a la cabeza en desigualdad social

Miami, a la cabeza en desigualdad social

Marc Averette, 11 de febrero de 2010 por Wikimedia Commons (CC BY 3.0)

Marc Averette, 11 de febrero de 2010 por Wikimedia Commons (CC BY 3.0)

David Guzmán Fonseca- En Miami, parece que la riqueza se ve en los nuevos edificios lujosos de Brickell o en las antiguas mansiones de Coral Gables. Pero la realidad es que mientras algunos viven en la opulencia, muchos más viven en condición de pobreza. De acuerdo con un estudio publicado por Bloomberg, Miami es la ciudad de los Estados Unidos con mayor desigualdad social. Esto quiere decir que la riqueza generada en la ciudad recae en manos de unos pocos. 

Pero las malas noticias no terminan ahí. El ritmo con que la desigualdad crece en la ciudad es gigantesco. Entre 2014 y 2015, Miami subió seis puestos en el escalafón de desigualdad. En estos años, la disparidad en los ingresos entre el 5% más adinerado y el 20% más pobre se amplió 16.8%. Para ponerlo en perspectiva, en el periodo comprendido entre 2007 y 2014, dicha disparidad creció 17.6%; es decir, en un año, la brecha entre los más pobres y los más ricos aumentó casi lo que había crecido en siete años. 

El lujo de las zonas más exclusivas de la ciudad contrasta con la pésima infraestructura pública de las zonas marginales. Incluso, la situación podría compararse con algunas ciudades de los países en vías de desarrollo de América Latina. 

Existen varios factores que explican el impresionante aumento de la desigualdad en el sur de Florida. Por un lado, está la escasez de empleos con ingresos medios —entre treinta mil y sesenta mil dólares al año—. El problema en el mercado laboral de Miami es que en este momento se están generando empleos con niveles de ingreso elevados (y alto nivel de especialización) y empleos con niveles salariales bajos, pero no se están generando empleos que alimenten el crecimiento de la clase media.

Por otro lado, el mercado inmobiliario también ha tenido un efecto adverso sobre las brechas sociales. Debido a que en la actualidad Miami se ha convertido en un mercado apetecido para la compra de apartamentos y casas de lujo, el precio de la finca raíz en general ha aumentado a niveles que los menos ricos no pueden pagar. Algunos residentes de bajos recursos pueden llegar a gastar hasta el 50% de su salario para pagar el alquiler. 

Todo lo anterior se ha traducido en una situación en la que los más ricos se vuelven más ricos y los pobres, más pobres. El 5% más rico de la sociedad vio crecer sus ingresos casi 16% entre 2014 y 2015, mientras que los más pobres vieron disminuir sus ingresos cerca del 2%. Como resultado, alrededor del 61% de la riqueza de la ciudad estaba en manos de los más ricos y menos del 3% en manos de los más pobres. En pocas palabras, las cosas mejoraron para quienes ya estaban bien y empeoraron para quienes tenían problemas. 

Sin embargo, Miami no es un caso aislado en la tendencia hacia la desigualdad. Tan solo en Florida, la ciudad de Tampa también subió una posición en el ranking, con lo que el estado se convierte en el único del país con más de una ciudad entre las diez primeras. Adicionalmente, otras tres ciudades en el sur del país —Atlanta, Dallas y Nueva Orleans— están entre las primeras cinco en desigualdad. Se puede concluir entonces que los estados sureños y las ciudades con poblaciones en las que hay grandes grupos minoritarios tienden a observar mayores niveles de desigualdad. 

La desigualdad social es un mal que no solo afecta a los Estados Unidos, sino también a muchos países de América Latina. La región, si bien no tiene los niveles de pobreza más altos en el planeta, compite con África por el título de la más desigual. De acuerdo con datos sobre desigualdad publicados por el Banco Mundial en el 2015, varios de los países más desiguales del mundo están en América Latina, incluyendo Honduras, Colombia, Brasil, Guatemala y Panamá.

La alarmante situación de Miami y de muchas otras grandes ciudades debe ser, sin lugar a dudas, un tema de preocupación para los Gobiernos locales que desean promover economías beneficiosas para todos. Pero debe ser fuente de aún mayor preocupación para hispanos, afroamericanos y otros grupos minoritarios que han migrado a estas grandes ciudades en busca de oportunidades y todavía luchan por obtenerlas.

Convocan a una marcha contra Trump en Oregón

Convocan a una marcha contra Trump en Oregón

Más cerca del tren ligero del sudoeste de Portland

Más cerca del tren ligero del sudoeste de Portland