Tierra, agua y soberanía, en el trazo del oleoducto en Dakota del Norte

Tierra, agua y soberanía, en el trazo del oleoducto en Dakota del Norte

Omar Pérez Morales- La construcción del proyecto Dakota Access, un oleoducto que planea cruzar cuatro estados (Dakota del Norte, Dakota del Sur, Iowa e Illinois), a un costo de 3,700 millones de dólares, ha representado un desafío legal para la tribu siux de Standing Rock, en Dakota del Norte, que ha llevado su oposición al proyecto a los tribunales con la esperanza de alterar o impedir su construcción. Esto debido a que la tribu considera que se ha violado lo establecido en la decimocuarta enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. La ley establece que cualquier agencia federal que supervise un proyecto de construcción tiene que consultar previamente con las naciones o tribus nativas si hay lugares con “significado religioso y cultural” próximos a la zona. En su denuncia, presentada el 27 de julio de 2016, la tribu siux de Standing Rock argumentó que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército se apresuró a aprobar el proyecto y solo fue consultada una vez que la construcción era algo inevitable. Además, acusaba a la empresa encargada del oleoducto de utilizar mapas obsoletos para inspeccionar las tierras, lo que significa que no se tomaron en cuenta descubrimientos arqueológicos más recientes e importantes. Aparte de la citada denuncia, durante meses la tribu ha puesto de manifiesto que el oleoducto se ubicaría en zonas donde se ponen en peligro suministros de agua y sitios sagrados.

Las primeras reacciones a este caso se dieron el viernes 9 de septiembre, cuando un juez federal rechazó la solicitud para detener la construcción del oleoducto. Sin embargo, una hora más tarde, el Gobierno de Obama ordenó al Cuerpo de Ingenieros del Ejército detener la obra.

Los preocupaciones principales de los habitantes de la reserva india sobre el oleoducto son las siguientes:

La tubería cruzaría justo por debajo del río Missouri, en el lago Oahe, principal fuente de agua potable de la reserva, que se vería seriamente afectada si se produjera un derrame o fuga de petróleo. La tubería, al parecer, originalmente iba a ir más al norte, cerca de Bismarck, pero las autoridades habrían bloqueado ese camino debido a la preocupación de que una posible fuga perjudicara a la capital del estado.

El segundo argumento se centra en que el oleoducto pasaría por una franja de tierra al norte de la reserva en la que se encuentran sitios sagrados recientemente descubiertos; estas tierras les habrían sido injustamente arrebatadas a los nativos durante los últimos 150 años, y cualquier demolición y construcción sin duda podría dañarlas.

La agencia federal aprobó el oleoducto sin la debida consulta a las comunidades nativas. Se supone que el Gobierno de Estados Unidos debe tener una relación “de Gobierno a Gobierno” con estas comunidades y debe respetar la soberanía tribal, lo que hace que este asunto esté en el centro de la polémica.

En respuesta, Dakota Access, encargada de la construcción del oleoducto, ha argumentado que empleará nueva tecnología para limitar las fugas. Además, se encargará de proteger los sitios culturales, como detalla la empresa propietaria del oleoducto Energy Transfer en su página web.

Según la propia empresa, estos son algunos de los beneficios de la producción de barriles de petróleo:

Dakota del Norte ha tenido un aumento significativo en la producción de petróleo crudo: de 309.000 barriles por día en 2010, a un millón de barriles por día en 2014. Esta energía necesitará redes de transporte fiables para llegar a los mercados de Estados Unidos.

Con una inversión de 3.7 millones de dólares, el proyecto creará entre 8,000 y 12,000 puestos de trabajo locales durante la construcción. El gasoducto generará una cantidad estimada de 50 millones de dólares anuales en impuestos a la propiedad y casi 74 millones de dólares en impuestos sobre las ventas a los estados de Dakota del Norte, Dakota del Sur, Iowa e Illinois.

¿Cómo surgió la idea del oleoducto?

El oleoducto fue una propuesta realizada en 2014 por Dakota Access, una subsidiaria de Energy Transfer Partners con sede en Texas. Las proyección sería llevar al menos 470,000 barriles de crudo por día desde los campos de petróleo Bakken, en Dakota del Norte, hasta una terminal en Illinois, desde donde podría ser enviado a las refinerías y convertido en combustible utilizable.

La justificación de este proyecto es que la producción de crudo ha aumentado, por lo que es necesario para su transporte el uso de tuberías en lugar del envío de miles de barriles de crudo por ferrocarril, lo que aumenta los costos.

Crecen las protestas

En el momento de esta redacción, las autoridades de Dakota del Norte informaron de que más de treinta manifestantes fueron detenidos en los últimos dos días en uno de los puntos de construcción del oleoducto al norte de Almont, zona principal de protesta, cerca de la reserva de Standing Rock, además de otras ocho personas el miércoles 14 de septiembre, tres de las cuales se habían instalado en equipos de construcción. Según fuentes del condado, un total de sesenta y nueve personas han sido detenidas desde que las protestas comenzaron en agosto. Mientras tanto, grupos ambientalistas y activistas de todo el país se han sumado también a dichas protestas en contra del oleoducto. Sin embargo, la Oficina de Preservación Histórica del Estado de Dakota del Norte dice no haber localizado todavía los lugares sagrados, mientras que los nativos siux afirman que no hay arqueólogos especializados capaces de examinar el lugar. La agrupación contrató a su propio experto en cultura lakota, Tim Mentz, quien identificó varias tumbas y lugares sagrados, según el sitio Blasting News.

Foto: Andrew Filer (CC BY-SA 2.0)

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