MAX, has recorrido un largo camino

MAX, has recorrido un largo camino

Ana Stollavagli- Los mayores seguramente recordarán aquel viernes 5 de septiembre, hace 30 años, cuando Portland se convertía en una de las tres ciudades de Estados Unidos con tren ligero: en su caso, el Metropolitan Area Express o, simplemente, MAX. Tan solo en 1986, la línea azul hizo 9 millones y medio de viajes a lo largo de 15 millas. Tres décadas después, son más de 40 millones de idas y vueltas sobre el doble de recorrido, lo que representa unos 120,000 viajes al día. En la actualidad, el mapa con los trayectos del MAX se asemeja a una telaraña de colores, porque a la línea azul se han ido sumando la verde, la naranja, la roja y la amarilla, para unir el centro de la ciudad con Beaverton, Clackamas, Gresham, Hillsboro, Milwaukie y el Aeropuerto Internacional. La imponente red de transporte conecta a cientos de miles de usuarios con viviendas, trabajos, escuelas, hospitales, actividades recreativas, familias y amigos. En cada punto al que el tren llega, crecen las comunidades, tanto que, desde 1980, se han generado emprendimientos inmobiliarios y comerciales cerca de las estaciones por más de $13,000 millones de dólares.

Además, se estima que con MAX y el sistema de buses, cada día se evitan 202,000 viajes en automóvil, y si se suma el aporte del tren cercano WES (Westside Express Service), también a cargo de Tri-Met, el ahorro anual en gastos de congestión vehicular asciende a 150 millones de dólares, según cálculo del Instituto del Transporte de Texas que cita la empresa. Esos gastos pueden incluir la pérdida de combustible, el desgaste de los vehículos, los siniestros viales y los efectos en la salud de los conductores. Los números podrían ser aún más beneficiosos con la ampliación del corredor sudoeste, con las mejoras técnicas para una prestación más segura y con la incorporación de siete nuevos servicios de buses.

Más allá de las estadísticas, la posibilidad de contar con una red de transporte eficaz mejora la calidad de vida de sus usuarios, que evitan el estrés de las horas pico y pueden llevar su bicicleta, leer, descansar, ponerse al día en las redes sociales o, simplemente, disfrutar del paisaje de una ciudad pujante.

Aquellos testigos del nacimiento de MAX tienen algo más para contarle a sus hijos y a sus nietos: la historia de un tren que llegó muy, pero muy lejos.

Foto: Cacophony (CC BY 2.5)

 

¡Ellas pueden volar! Avances y deudas en los derechos de las mujeres del Mundo Árabe

¡Ellas pueden volar! Avances y deudas en los derechos de las mujeres del Mundo Árabe

Oregón y la economía de los inmigrantes

Oregón y la economía de los inmigrantes