En las sedes de Gobierno, “no se está reportando lo que la gente debe saber”

En las sedes de Gobierno, “no se está reportando lo que la gente debe saber”

Ana Stollavagli- “Cada vez hay menos gente viendo lo que está pasando. No se están reportando cosas que la gente debe saber”. Esta declaración de Garry Raynir, reportero de asuntos legislativos en Manchester, es la conclusión de numerosos periodistas ante la reducción de corresponsales y acreditados en las sedes de gobierno y legislativas de todo el país. ¿Por qué asuntos como el crimen le ganan a la política en el periodismo? Imaginen la sesión de un Congreso cuyos representantes votan por duplicar su sueldo. O a un alcalde que firma un decreto para autorizar la construcción de una torre de oficinas donde se había proyectado una escuela y un parque público. Cuesta pensarlo, porque semejantes medidas serían resistidas por la comunidad. Pero, ¿qué pasaría si los ciudadanos no se pudieran enterar a tiempo, porque no hay periodistas para informarlo? Los ejemplos quizás suenen exagerados, pero resultan útiles para representar la preocupación social por la tendencia de los últimos años: la reducción de periodistas acreditados en las sedes de los Poderes Ejecutivos y Legislativos de Estados Unidos.

Un estudio del Centro de Investigaciones Pew de 2014 advirtió que el año 2013, en 50 estados, hubo 1,592 periodistas destinados a informar sobre las acciones y asuntos del gobierno local, de los cuales 741 lo hacían a tiempo completo. El promedio indicaba que por cada estado había quince reporteros enteramente dedicados a eso, pero un análisis caso por caso reveló desequilibrios tales como 53 profesionales en Texas contra dos en Dakota del Sur, solo por citar un caso.

La desaparecida revista American Journalism Review indicó la baja de periodistas de gobierno entre 1998 y 2009, una mayor caída desde 2003 por la recesión económica y cambios en la industria de las noticias, como la que sufrió esta misma al pasar de una edición gráfica a una de internet. Pew Research retomó la investigación y encontró que entre 2009 y 2014 se redujo 35 % el número de reporteros de tiempo completo en las sedes legislativas y ejecutivas. La Sociedad Estadounidense de Editores de Noticias, por su parte, promedió la baja entre 2002 y 2012 en 30 %.

La tendencia a la reducción en el número de periodistas acreditados genera preocupación respecto a la calidad y la profundidad de la información reportada. El exdirector de comunicaciones de la Conferencia Nacional de Legisladores de Estado, Gene Rose, señaló: “El público no está al tanto de las decisiones políticas que se están tomando y que afectarán su vida”.

Hay estados donde se presentan casi mil proyectos de ley por año, lo que requeriría de un gran análisis periodístico para que los ciudadanos puedan conocerlos y ejercer control. Aunque las temporadas de sesiones sean largas y altas las tasas de población, el número de reporteros para cubrir esa actividad no parece suficiente. En Maine, donde viven más de 1,300,000 personas, hay sesiones durante seis meses, que son registradas por ocho periodistas a dedicación exclusiva, y tres a tiempo parcial. Y una dedicación a tiempo parcial complota contra la especialización, la adquisición de fuentes y el conocimiento y control sobre los legisladores.

Los diarios tienen mayor presencia en esos debates, aunque pasaron de mantener a 500 acreditados en tiempo completo en 2003, a 300 en 2014. Y frecuentemente, concluidas las sesiones legislativas, los asignaron a otras actividades. Además, para abaratar costos, hay casos en que diarios que compiten entre sí comparten una oficina y coordinan la cobertura; o periódicos de un mismo grupo editorial que tienen a un único corresponsal.

Entre las coberturas ocasionales, las hay de periodistas que no son profesionales o ni siquiera son reporteros: estudiantes universitarios, pasantes y, en el caso de la televisión, videografistas o camarógrafos. Según el informe, 86 % de las estaciones de televisión carece de un reportero acreditado en la sede del gobierno o la legislatura. Bibiana Restrepo, productora ejecutiva de un canal de Miami, afirmó a Tilde Noticias que ninguna emisora local tiene presencia en Tallahasse, a pesar de que es la capital del estado de Florida y donde se ubica el Gobierno estatal. Y sí, en cambio, la mayoría tiene periodistas acreditados en la Corte, para dar a conocer más detalles de crímenes y sus consecuentes investigaciones judiciales, dado el interés que esa clase de noticias despierta en los televidentes.

En tanto, en las legislaturas y sedes ejecutivas, hay organizaciones no gubernamentales, grupos políticos y publicaciones digitales comerciales que realizan sus propias coberturas. Asimismo, numerosas oficinas públicas y de gobierno difunden su información, confiando en que el público podrá acceder fácilmente a ella.

La necesidad de contar con personal calificado que pueda indagar, dudar de lo que le dicen y reflexionar es reconocida por Jeff Zent, director de comunicaciones del gobernador de Dakota del Norte: “Una cobertura a cargo de periodistas profesionales le da mejor información al público”.

Estados Unidos tiene más de 500,000 funcionarios electos, 8,500 de los cuales trabajan a nivel nacional y estatal. Antes, durante y después de las elecciones, la ciudadanía cuenta con el derecho de acceder a información confiable acerca de las acciones de todos los poderes del Estado, para poder ejercer un control legítimo sobre ellas.

Foto: Lawrence Jackson (dominio público)

 

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