‘Brexit’, ¿qué es y cuáles son sus consecuencias?

‘Brexit’, ¿qué es y cuáles son sus consecuencias?

Iralee Acosta- Reino Unido decidió defender su soberanía nacional y votó por abandonar la Unión Europea (UE). Al parecer, este país nunca logró sentirse del todo parte de Europa, y no llegó a adoptar el euro como divisa. Además, siempre ha considerado ciertas medidas de la UE excesivas y, hasta cierto punto, perjudiciales para las empresas británicas. Uno de los motivos que podría haber llevado a sus votantes a tomar la decisión de salir de la UE lo encontramos en la búsqueda por retomar el control de sus fronteras, reduciendo el número de inmigrantes que llegan hasta allí en busca de trabajo, pero también en su negativa a que el país esté controlado por burócratas europeos. Muchos británicos sienten que las decisiones que les atañen las deben tomar ellos mismos. Según el Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que entró en vigor en 2009, cualquier miembro de la Unión puede dejar de pertenecer a esta sin restricción alguna, siempre y cuando siga el procedimiento necesario para hacerlo. El término brexit, abreviatura de Britain (‘Gran Bretaña’) y exit (‘salida’), hace referencia precisamente a esa salida que Reino Unido ha llevado a referéndum.

Por su parte, la Comisión Europea negociará con el representante británico los lineamientos para la futura relación con la UE tras su retiro (cabe aclarar que, si este último decidiera más adelante reintegrarse a la Unión, tendrá la opción de hacerlo, sometiéndose al procedimiento regular de adhesión).

Puesto que Reino Unido es el primer Estado que decide abandonar la Unión, se desconoce cuánto tiempo pasará antes de que deje de pertenecer oficialmente a esta, si bien es cierto que el Tratado de Lisboa establece dos años como plazo límite para concluir el acuerdo antes de que el Gobierno involucrado deje automáticamente de ser miembro, a menos que el Consejo Europeo o dicho Estado decidan conjuntamente extender el periodo. No obstante, mientras esto no ocurra, Reino Unido seguirá siendo miembro de la UE y contando con todos los privilegios.

Con un 51.9% a favor de la salida, frente al 48.1% a favor de quedarse, estos resultados no se dieron homogéneamente en todo el Reino Unido, que comprende Inglaterra (donde el 53.4% de los votantes lo hicieron a favor de la opción del leave, es decir, de la salida, frente al 46,6% para la opción remain, o permanecer), Escocia, Gales e Irlanda del Norte, así como varios territorios. Ante estos datos, los líderes tanto de Escocia como de Irlanda del Norte señalaron que examinarán las opciones para mantener sus relaciones con la UE.

A la vista de los resultados en Escocia, con un 62% de partidarios de quedarse, frente al 38% de partidarios del leave, la líder del Gobierno escocés, Nicola Sturgeon, ha declarado que estas cifras dejan claro que dicha nación quiere mantener su relación con la Unión Europea, por lo que un nuevo referéndum sobre la independencia de Escocia del Reino Unido “debe estar sobre la mesa, y está sobre la mesa”. Este sería el segundo en relación a su emancipación (el primero se llevó a cabo en 2014, con un 44.7% a favor de independizarse frente a un 55.3% que quería seguir formando parte de Reino Unido).

Del mismo modo, Irlanda del Norte votó por su permanencia en la UE con un margen de 55,8% a 44,2%. La primera ministra, Arlene Foster, del Partido Unionista Democrático (el grupo protestante que predomina en la región), señaló que los resultados demostraron que están entrando “en una nueva era de un Reino Unido aún más fuerte”. Sin embargo, Martin McGuinness, viceprimer ministro y miembro del Sinn Féin, declaró que los resultados muestran que a Irlanda del Norte debería otorgársele la capacidad de votar para unirse a la República de Irlanda, miembro de la UE.

Quizá pocos esperaban estos resultados, teniendo en cuenta que en las áreas metropolitanas la opción de permanecer en la Unión Europea ha sido llamativamente alta. En Londres, por ejemplo, el 75,2% de sus votantes prefirió la opción de permanecer junto a sus socios europeos. En cambio, en las zonas rurales se ha votado de manera mayoritaria por la salida de la UE. Otro dato que no debe pasarse por alto es que los jóvenes británicos en su mayoría han votado por seguir formando parte de la UE, y muchos de ellos sienten que la gente mayor, en su deseo por abandonarla, está hipotecando su futuro.

Otro desafío que enfrenta el Reino Unido en este momento es determinar el destino de sus expatriados. Sin duda, esta es una pregunta difícil de responder cuando hay de millones de personas involucradas. Aproximadamente 1.3 millones de británicos viven en países de la Unión Europea (como España, Irlanda, Francia y otros de sus destinos más importantes). Asimismo, alrededor de 3 millones de ciudadanos de la UE viven en Reino Unido. Mientras no se decidan los términos de la salida del Gobierno británico de la UE, nada cambia; no obstante, luego de que dicha negociación haya concluido, el destino de estas casi 4.3 millones de personas genera una gran preocupación. Si bien es posible que los individuos afectados puedan obtener permisos para seguir viviendo y trabajando donde lo deseen (en Reino Unido, los ciudadanos de la UE, o en Europa, los expatriados británicos) también es sumamente probable que se les apliquen restricciones y que sus derechos actuales sean modificados.

En cuanto a las consecuencias económicas del brexit, es evidente que las habrá. Entre los temas más importantes a tratar luego del resultado del referéndum, se encuentra el acuerdo comercial entre Reino Unido y la UE, que asciende a 575,000 millones de dólares. El dólar sigue subiendo, mientras que monedas como la libra y el yuan están en su precio más bajo en las últimas décadas. Christine Lagarde, líder del Fondo Monetario Internacional (FMI), afirmó que el impacto del brexit en la economía de Reino Unido puede pasar de ser “muy malo a muy muy malo”. Asimismo, Mark Carney, director del Banco de Inglaterra, advirtió que las consecuencias “podrían posiblemente incluir una recesión técnica”.

El FMI ha medido ya el impacto financiero del brexit, y prevé que el crecimiento mundial permanezca en 3.1% en 2016 y que sea del 3.4% en 2017. Asimismo, en la zona euro el mercado subirá este año una décima (1.6%) y bajará dos (a 1.4%) el próximo. Por su parte, España, de momento, se mantiene con un crecimiento del 2.6%, pero este sufrirá un frenazo en 2017 y será más moderado, se estima que estará en un 2.1%. Aun así, la velocidad de crecimiento de este último país supera a la de las economías de algunos de sus socios de la Unión, como en el caso de Alemania, que caerá cuatro décimas. Además, pese a que Italia y Francia únicamente caerán una décima en 2017, los porcentajes de la actualización española siguen siendo superiores.

¿Y cuáles son los efectos del brexit en otros países del mundo? Pese a que la presidenta de la Reserva Federal aseguró que la decisión del Reino Unido no representaría ningún un impacto para Estados Unidos, el Fondo asegura que su crecimiento financiero se verá afectado por una caída de dos décimas. Por su parte, China y Brasil serán los territorios menos afectados y se prevé que su economía vaya en aumento.

La Unión Europea, se presume, teme que Reino Unido quiera manipular su salida para primar sus propios intereses (limitando la libre circulación de personas y manteniendo los tratados comerciales a su conveniencia, por ejemplo). Lo que está pidiendo Bruselas es que, para acabar con la inertidumbre actual, la salida de Reino Unido se produzca cuanto antes. Lo cierto es que el brexit hizo efectiva la dimisión de David Cameron —que al plantear el referéndum buscaba reforzar su mandato—, quien ha sido sustituido por la titular de Interior británica, Theresa May, por lo que próximamente darán comienzo las negociaciones.

Indiscutiblemente, muchos han querido ver en el brexit una muesta del nacionalismo y la xenofobia que últimamente está creciendo en Europa, pero, por supuesto, hay matices. Aunque es cierto que la inmigración estuvo en la mente de muchos de los que votaron a favor del brexit, como lo está en personajes de la vida política de otros países miembros, como Marine Le Pen, del Frente Nacional de Francia, quien expresó en su cuenta de Twitter que tanto Francia como otros Estados de la Unión Europea deberían plantear también este referéndum. Se oyen voces arrepentidas, otras de jóvenes que no entienden el voto de sus mayores, pero también, y tristemente, las de quienes ven a los inmigrantes como los culpables de muchos de los males del país.

De igual forma, el mismísimo Donald Trump, que utiliza lemas muy parecidos a los del brexit y ha declarado en múltiples ocasiones su antipatía hacia los inmigrantes, aplaudió el éxito de este y ha mostrado sentirse seguro de poder triunfar del mismo modo. Por último, es importante decir que otros miembros del bloque europeo han expresado sentimientos similares a los de los líderes mencionados, por lo que el futuro de la UE y sus países, a largo plazo, es en realidad incierto.

Foto: George Hodan, dominio público.

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