¿Pierde su soberanía Puerto Rico con la ley PROMESA?

¿Pierde su soberanía Puerto Rico con la ley PROMESA?

Mario Vallejo- El Senado de Estados Unidos aprobó, con mucha polémica, la ley PROMESA (Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico, por sus siglas en inglés), que ofrece a Puerto Rico una salida para pagar todas sus deudas. La ley ha puesto en alerta a la población de la isla, pues debe ceder parte de su soberanía, según lo acordado, para pagar dicha deuda. Entre las estrategias, se planea nombrar un Comité de Supervisión, compuesto por miembros no elegidos, la mayoría de los cuales ni siquiera reside en la isla, para reestructurar el sistema económico a través de medidas de auteridad. Esto ha llevado a que muchos, incluyendo el senador por Vermont Bernie Sanders, califican la ley como "colonialismo". La exgobernadora puertorriqueña, Sila María Calderón, dijo en mayo que “un recurso de reestructuración es esencial ante la crisis que enfrentamos y ante la falta de otros mecanismos para mitigarla. Sin embargo, la propuesta llamada PROMESA es un burdo e innecesario ejercicio de poder sobre el pueblo de Puerto Rico. Es penoso y vergonzoso que se haya llegado a esto”. Además, aseguró que muchas de las condiciones constituyen violaciones directas a la soberanía, puesto que se nombraría una comisión de control sobre el país.

Anteriormente se había presentado una propuesta similar. Sin embargo, además de Calderón, hay quienes concuerdan en que esta nueva ley es peor que la propuesta anterior, la Ley HR 4900, que planteaba mantener la implantación de una moratoria para el pago a los acreedores por parte del Gobierno puertorriqueño, pero que reducía su duración. La ley HR 5278, mejor conocida como PROMESA, surgió a raíz de la deuda pública de Puerto Rico, que ronda los $70,000,000,000 y que llevó al cierre de escuelas y hospitales.

El aspecto que despierta polémica entre los sectores nacionalistas es el que se refiere al nombramiento de un Comité de Supervisión Financiera. Tal como plantea la ley, el comité estaría conformado por miembros del Gobierno estadounidense, pagados con dinero del Estado puertorriqueño, pero cuyas decisiones no estarían sujetas al control o supervisión de las fuerzas políticas locales. Otro punto que causa escozor es el de otorgamiento de poder ilimitado a dicha junta para establecer medidas económicas, como decidir qué impuestos cobrar y en qué cantidad, determinar el gasto público (sin mayor conocimiento de la realidad boricua) y determinar cuáles proyectos públicos serán avalados y cuáles no, lo que borra de un plumazo todo asomo de autodeterminación económica.

Otro de los aspectos polémicos de la ley es la propuesta de reducir el salario mínimo de los jóvenes de 25 años o menos dentro de la isla, lo cual agudizaría aún más las actuales migraciones masivas a Estados Unidos. Cabe destacar que en la actualidad el salario mínimo en Puerto Rico es de apenas 680 dólares al mes, a razón de 7,25 dólares por hora.

En defensa de esta ley, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que no actuar llevaría a una crisis humanitaria. Finalmente, tuvo el apoyo dentro de la cámara y se firmó oficialmente, así que se espera su pronta ejecución.

Así como muchos ven a PROMESA como una amenaza, hay quienes la ven como una esperanza de un país más estable y con mejores condiciones de vida para los puertorriqueños dentro y fuera del territorio.

Al ser considerado como territorio estadounidense, Puerto Rico es un punto importante para este país y su política. Con esta ley, Estados Unidos sería el encargado (al menos temporalmente, en apariencia) de todas las acciones de la isla, prácticamente sin cortapisas, lo que representa un golpe a la ya cuestionada autonomía boricua, financiado además con su propio dinero.

Foto: M. T. Meléndez, "Palacio de la Real Intendencia de Puerto Rico" (CC BY-SA 3.0).

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