En ‘photo-finish’ se definirá el vencedor de las elecciones en Perú

En ‘photo-finish’ se definirá el vencedor de las elecciones en Perú

David Guzmán Fonseca- Las pasadas elecciones del 10 de abril en Perú no dejaron un ganador, y la segunda vuelta electoral parece que va a estar más reñida y complicada. A pocas semanas de los comicios del 5 de junio, los votantes no muestran una orientación clara, ya sea hacia Keiko Fujimori —Partido Fuerza Popular— o hacia Pedro Pablo Kuczynski —PPK, Partido Peruanos por el Kambio—, quienes obtuvieron las votaciones más altas en la primera ronda electoral.

El camino hacia las elecciones presidenciales en Perú ha estado marcado por escándalos y por decisiones controvertidas del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú. El JNE, en una medida polémica y que generó revuelo en el país andino, inhabilitó a dos de los candidatos con mayores niveles de popularidad en la contienda a menos de un mes de celebrarse la primera ronda de votaciones a la presidencia —los candidatos Julio Guzmán y César Acuña fueron encontrados culpables de violar las leyes electorales—.

Aunque se preveía que tanto Fujimori como Kuczynski serían los candidatos que ocuparían las dos primeras posiciones, sorprendió que la candidata del partido de izquierda Frente Amplio Verónika Mendoza se posicionara en tercer lugar con alrededor de un 19%; muy cerca del 21% de Kuczynski, aunque lejos del 40% de los votos de Fujimori.

Durante las horas posteriores al cierre de las urnas, momento en el que se empezaron a conocer las cifras oficiales, muchos llegaron a considerar que sería Mendoza y no el PPK quien competiría contra Keiko Fujimori en la segunda vuelta. Tal vez lo más sorpresivo fue que Mendoza, hasta las últimas semanas, no estaba dentro de las favoritas según los sondeos, y muchos asumían que su simpatía por el régimen chavista de Venezuela sería su talón de Aquiles.

No obstante, las cartas ya están echadas y los candidatos que deberán enfrentarse en los próximos comicios son dos figuras políticas peruanas con una larga e, incluso a veces, complicada historia.

Pedro Pablo Kuczynski es un economista que se ha desempeñado como ministro de diferentes carteras en múltiples Gobiernos peruanos. Aunque es un burócrata, y los mercados financieros lo ven con buenos ojos, ha estado envuelto en varios escándalos, y también ha sido cuestionado por apoyar a Keiko Fujimori en vez de al actual presidente, Ollanta Humala, tras quedar tercero en las elecciones de 2012.

Por su parte, Keiko Fujimori es la hija del expresidente Alberto Fujimori (1990‐2000), quien cumple una pena de 25 años de cárcel por su participación en secuestros, asesinatos masivos y corrupción. Keiko fue primera dama de Perú desde 1994, luego de la separación de su padres, y ha sido una defensora del legado de su progenitor en temas de seguridad y economía, aunque ha sostenido que desea alejarse del carácter autoritario de su presidencia.

De acuerdo con encuestas reveladas en las últimas semanas, no existe un candidato que cuente con un amplio margen de favorabilidad, a pesar de que Fujimori partía con cerca de 20 puntos porcentuales de ventaja sobre Kuczynski después de la primera vuelta. Las encuestas de las últimas dos semanas son prueba de esto, amén de mostrar cómo en las elecciones peruanas cada voto tendrá que ser contado y recontado.

Una encuesta de la firma Datum, del 10 de mayo, vaticinó un empate técnico entre ambos candidatos, con un 42.3% de favorabilidad, pero al día siguiente la empresa encuestadora CPI advirtió que Fujimori le ganaba al PPK por 5 puntos porcentuales (Fujimori obtenía un 45.8% frente a un 40.2% del PKK). Aun así, y siguiendo la incertidumbre que cubre el proceso, el 13 de mayo —a dos días de la encuesta que le daba un margen favorable a Fujimori— un nuevo estudio de Ipsos revelaba que se había reducido la ventaja de Fujimori, ya que solo obtendría un 44,1% de los votos frente al 43,8% del PPK; la diferencia es tan pequeña que el nivel de escrutinio y de observación al proceso sin duda debería ser mucho más importante que en la primera ronda.

Muestra de la importancia que tendrá el conteo de hasta el último voto es que el Jurado Nacional de Elecciones extendió la invitación a observadores electorales internacionales para que ayuden a garantizar la transparencia en las próximas elecciones. Tan solo en la primera vuelta electoral, 549 organizaciones de observación electoral internacional participaron en 16 misiones electorales, junto con diez embajadas y 14 organismos electorales, civiles y académicos del ámbito internacional, los cuales verificaron la confiabilidad de los comicios y el conteo de votos.

Lo reñidas que se presentan las próximas elecciones no solo se refleja en las encuestas, que tienen dificultad para mostrar un claro favorito, sino también en la posición del JNE, que ha buscado blindar la transparencia del proceso con el apoyo de cientos de observadores internacionales. Así, en esta elección presidencial de Perú, el rumbo político puede estar definiéndose hasta el último voto y es seguro que se hará hasta lo imposible para que los resultados no puedan ser cuestionados.

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