El voto latino: mirando al futuro desde el pasado

El voto latino: mirando al futuro desde el pasado

Cristina Jácome-­ Se percibe cierta apatía en el ambiente cuando se habla del voto latino, porque históricamente los latinos no han salido a votar con la fuerza esperada. Pero las cosas están cambiando. Al parecer, el voto latino podría pesar sustancialmente en las elecciones presidenciales de 2016, por varios motivos: el incremento del número de latinos elegibles para votar, el acceso a información por medio de la tecnología y la insatisfacción de muchos al no sentirse aceptados dentro de la sociedad norteamericana. Si se corrigen los fallos cometidos en elecciones pasadas, las probabilidades de que este voto sea determinante serán más certeras. ¿Por qué hasta ahora los votantes latinos no han salido a votar como se esperaba?

Hay varios motivos que explican este comportamiento, de acuerdo a la Dra. Sylvia Manzano, de Latino Decisions, una firma líder en encuestas. Primero, los latinos estaban localizados en estados no oscilantes (no en disputa entre los partidos), como California, Texas, Nueva York e Illinois, y por tanto, los políticos no han puesto todo su empeño en esos lugares. Vale aclarar que casi el 50% de votantes latinos registrados y activos vive en Texas y California, estados opuestos en su orientación política. Es decir, en California han ganado siempre los demócratas mientras que en Texas han ganado siempre los republicanos; ha quedado eliminada así la competencia entre los partidos en estos estados.

Además de no vivir en estados oscilantes, los hispanos tienden a la movilidad residencial. Es bastante difícil llegar a ellos si los números de teléfono y las direcciones de unas elecciones a otras no están actualizados. Ya sea por motivos laborales, familiares o por la búsqueda de mejores oportunidades, los latinos suelen cambiarse de casa frecuentemente, y registrarse para votar no está entre las primeras de sus preocupaciones. Además, es mucho más barato para las campañas políticas contactar a las personas que han votado al menos en tres de las cuatro elecciones anteriores, que conseguir nuevos votantes. Según Sindy Benavides, directora de la Misión de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), el costo promedio para que las campañas electorales registren a los votantes es de 20 dólares por persona. Es decir, que si se quisiera llegar a todos los latinos, se requeriría un total de 180 millones para que una campaña los registrara por completo o, al menos, en su mayoría.

Otro factor por el cual los latinos no han salido a votar según lo esperado es porque el grupo que puede votar en Estados Unidos es desproporcionadamente más joven que los otros grupos. Un estudio reciente del Pew Research Center afirma que de los 27.3 millones de latinos elegibles para votar este año, casi la mitad (44%) pertenece a la joven generación millennial. Este monto es más grande que en cualquier otro grupo étnico o racial. Históricamente, los más jóvenes en otros grupos tampoco salen a votar consistentemente a esas edades.

Aunque tenemos un porcentaje grande de jóvenes que pueden votar, la historia nos ha mostrado que los latinos, en general, sí ejercen su derecho al voto cuando hay competencia y cuando los temas de que los políticos hablan les afectan directamente. De acuerdo al Pew Hispanic Center, los latinos eligieron de forma abrumadora a Obama con el 71%, frente a Mitt Romney, que obtuvo el 27% del voto latino. Para las elecciones de 2016, la mayoría de encuestadores coincide en que los republicanos necesitarán entre el 40% y el 44% del voto latino para ganar la Casa Blanca. La última vez que los republicanos ganaron —en 2004— George W. Bush obtuvo el 44% de esos votos.

En estas elecciones existe un candidato del lado republicano que sí estaría motivando a que los latinos salgan a votar, pero no por su persona. Se trata del efecto Trump. “Cuando Donald Trump decidió entrar en campaña, insultando a todos los latinos, vimos un aumento en los registros de los votantes”, dijo Ben Monterroso, director ejecutivo de Mi Familia Vota, un grupo no partidista dedicado a construir el poder político de los latinos en Estados Unidos. Se refería a los comentarios antimexicanos que hizo el magnate cuando empezaba su campaña, llamando a los inmigrantes de este país “violadores” y delincuentes. Las organizaciones que están trabajando para asegurar el voto latino han visto en la ola de indignación que se surgió ante la actitud de Trump una oportunidad para motivar a que la gente salga a votar. Por ejemplo: Southwest Voter Registration Education Project (SVREP) puso en su sitio de internet un llamado a la comunidad que dice: “Responda a Trump: registre hoy a un mexicano­americano para que vote”.

Los candidatos estadounidenses siempre dicen que el voto latino es muy importante para ellos, pero en realidad este voto ha recibido atención solo en momentos específicos y en los lugares donde los candidatos piensan que verdaderamente vale la pena. Ahora hay varios motivos por los cuales los candidatos deben cambiar. Como vimos anteriormente, el número de votantes latinos ha crecido significativamente, y una mayor cantidad vive en estados más competitivos.

Además, los jóvenes latinos están en la actualidad más instruidos y tienen mayor acceso a información a través de la tecnología. De acuerdo al Pew Internet & American Life Study, hoy en día el 92% posee un teléfono celular, representando el más grande y más rápido crecimiento comparado con otros grupos étnicos en Estados Unidos. Esta es una oportunidad para conectarse con los jóvenes latinos y resolver el problema de la movilidad.

Esperamos que no solo el efecto Trump sea el motivo por el cual este grupo salga a votar, sino también porque los candidatos hablen con sensibilidad de temas que sean de interés para los latinos, como economía, inmigración, educación y salud, y que se tome en cuenta a este sector demográfico que tanto añora ser incluido.

Por otro lado, no podemos esperar a que los candidatos se preocupen de nosotros. Si usted como latino o latina quiere hacerse escuchar, sepa que su voto sí importa. Los latinos tenemos que dejar los complejos atrás y sentirnos dueños de este proceso político. Nuestra participación va a ser determinante; solo falta saber cuán concluyente será si usted decide intervenir.

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