Obama y la lucha política por el medioambiente

Obama y la lucha política por el medioambiente

Mario Vallejo­- La lucha por el medioambiente es un fin en común de la gran mayoría de los Estados en el mundo para alcanzar una mejor calidad de vida. Países que antes no mostraban mucho interés están ahora más involucrados. Estados Unidos ha comenzado a trabajar por el medioambiente, pero dentro de sus fronteras el tema es, simplemente, parte de la agenda política. Tras siete años de lucha, el presidente Barack Obama descartó por completo la propuesta de un gasoducto de 1,179 millas que atravesaría Hardisty, Alberta y Steele City, y que sería proyecto de la compañía TransCanada Corp. Dicho proyecto, conocido como Keystone XL, se convirtió durante estos años en bandera política en cuanto a la protección ambiental.

Varios exfuncionarios aseguraron que la decisión de bloquear el proyecto estaba tomada desde hacía dos años y que solo se esperaba poder cumplir con los protocolos de ley relacionados con la propuesta para poder descartarla.

Quienes apoyaban el proyecto argumentan que garantizaría un suministro seguro de petróleo al alcance de Estados Unidos y que esto generaría muchos puestos de trabajo; por otra parte, sus detractores señalaron la gran cantidad de carbono que sería lanzado a la atmósfera, lo que provocaría un daño que se vería reflejado en el cambio climático.

Obama también lamentó que este asunto se haya convertido en una lucha política que, como es costumbre, enfrentó a los dos partidos a la hora de elegir una posición. Según el Departamento de Estado, la decisión no trae mayores beneficios ni desventajas, independientemente de su aprobación o rechazo.

El representante de los republicanos, Paul D. Ryan, declaró: “Obama está rechazando nuestro mayor socio comercial y proveedor de energía. Él está rechazando la voluntad del pueblo estadounidense y una mayoría bipartidista del Congreso”, y calificó de “repugnante” la decisión del mandatario.

El secretario de Estado, John Kerry, manifestó en un comunicado: “Estados Unidos no puede pedir a otras naciones que tomen decisiones difíciles para enfrentar el cambio climático si no estamos dispuestos a hacerlo nosotros mismos”, respaldando el compromiso de Obama con la causa verde.

Con el asunto de Keystone XL no es la primera vez que Obama aboga por medidas que beneficien al medioambiente. El pasado mes, el presidente estadounidense proclamó la necesidad de ratificar y financiar el fondo para la conservación de la tierra y el agua. Reclamó, además, al Congreso la necesidad de que cumpliera con su trabajo, puesto que los republicanos dejaron que el fondo expirara pese a que contaba con un respaldo mayoritario.

Obama aseguró que Estados Unidos tendrá una nueva cara en cuanto al cuidado medioambiental, al ser uno de los 150 países con mayores emisiones de carbono que se han unido para proteger el medioambiente. Con los proyectos en ejecución y futuros se prevé que Estados Unidos reduzca del 26% al 28% sus emisiones para el año 2025. Como uno de los mayores emisores de gases tóxicos es también uno de los aliados más importantes en la lucha por la conservación ambiental.

Para el presidente Obama, estos temas se han complicado por la gran disputa política y de intereses entre partidos; sin embargo, esta parece ser una lucha en la que no cederá terreno. La decisión está segura, al menos por el resto de su mandato.

La tensa relación entre Obama y Netanyahu

La tensa relación entre Obama y Netanyahu

Tanto México como Estados Unidos aumentan la militarización de fronteras

Tanto México como Estados Unidos aumentan la militarización de fronteras