La batalla política por el salario mínimo en Estados Unidos

La batalla política por el salario mínimo en Estados Unidos

David Guzmán Fonseca-­ El salario mínimo en Estados Unidos no funciona de la misma manera que en gran parte de América Latina. En muchos de los países de la región el salario es determinado por el Gobierno central, en conjunto con representantes del sector privado y de los trabajadores. En el caso estadounidense, aunque el Gobierno federal determina que no puede ser inferior a una cifra fijada por el Congreso, los Gobiernos estatales y locales son los que establecen su importe exacto. A día de hoy, el salario mínimo por hora que se paga en Estados Unidos es 7.25 dólares por hora y 2.13 dólares por hora en caso en que se trabaje en un sector en el que se reciban propinas. Los valores de estos salarios no se han modificado desde el año 2009.

El Gobierno del presidente Obama y el Partido Demócrata intentaron impulsar en abril de 2014 una ley en el Senado para cambiar el nivel mínimo salarial. Dicho proyecto de ley buscaba aumentar el salario a 10.10 dólares por hora en un periodo de 2 años. Sin embargo, el proyecto no contó con el apoyo de miembros del Partido Republicano, que son muy críticos con la existencia de un salario mínimo.

El pasado 22 de julio, el senador y candidato a la nominación presidencial demócrata Bernie Sanders, junto con otros miembros del Congreso, introdujo un nuevo proyecto de ley que busca que el salario alcance los 15 dólares por hora de aquí al 2020. El futuro de este proyecto de ley se espera que sea similar al del proyecto anterior, y casi con toda seguridad encontrará aún más resistencia en un Congreso controlado por los republicanos.

Sin embargo, varias ciudades y estados ofrecen salarios superiores al fijado por el Gobierno federal. A finales del 2014, en estados controlados por el Partido Republicano como Alaska, Arkansas, Nebraska y Dakota del Sur, se plantearon iniciativas electorales que buscaban aumentar los salarios mínimos a niveles superiores a los 7.25 dólares por hora. Igualmente, en junio de 2014, la ciudad de Seattle en el estado de Washington aprobó una ley para elevar el salario mínimo a 15 dólares por hora, aumentando de forma progresiva hasta ser completamente implementado en el año 2021. En este momento, 29 estados y el distrito de Columbia han implementado sus propios salarios mínimos, que son superiores a la medida federal.

Sin embargo, pese a las iniciativas de diferentes Gobiernos locales, muchas personas aún continúan tratando de vivir con salarios de 7.25 dólares por hora o incluso inferiores. Igualmente, el que los salarios se estanquen durante años hace que estos sean mucho más rígidos para contrarrestar los efectos de la inflación. En otras palabras, lo que una persona podía comprar con 7.25 dólares en el 2009 no es lo mismo que lo que puede comprar en el 2015; el poder adquisitivo de millones de personas que viven con el salario mínimo se ha erosionado. Según el Centro de Investigación Pew, desde que se impuso el salario mínimo en 2009, ha perdido su poder de adquisición en un 8.1% debido a la inflación. Igualmente, la publicación The Economist calculó que, atendiendo a los niveles de ingreso y riqueza de los Estados Unidos, el pago mínimo debería estar alrededor de los 12 dólares por hora.

De acuerdo con estimaciones del National Employment Law Project, el 42% de todos los trabajadores en Estados Unidos gana menos de 15 dólares por hora. Más de la mitad de los trabajadores afroamericanos y cerca del 60% de los trabajadores latinos se encuentran en este grupo. Lo anterior significa que en caso de que se llegara a aprobar un incremento del salario mínimo a los niveles aplicados en ciertas ciudades de los Estados Unidos, los más beneficiados serían los trabajadores pertenecientes a los grupos minoritarios.

En la lucha por la presidencia estadounidense, la discusión sobre el salario mínimo también se ha convertido en parte de la retórica de ambos partidos. Por un lado, muchos miembros del Partido Republicano, como Donald Trump, consideran que el salario mínimo no debería existir y que deben ser los empresarios y las fuerzas del mercado quienes determinen el salario a pagar. Por contra, los miembros del Partido Demócrata consideran que es necesario no solo tener un salario mínimo, sino que debe ser superior al actual. Sin lugar a dudas, el debate sobre el salario mínimo ya se ha convertido en un tema de suma importancia en el país.

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