¿Quiénes y por quién votan los estadounidenses?

¿Quiénes y por quién votan los estadounidenses?

David Guzmán Fonseca- Una de las características más particulares del sistema electoral estadounidense es que es mayoritariamente bipartidista. Es decir, en los Estados Unidos la mayoría de las posiciones y discusiones políticas se dan entre dos partidos políticos: el Republicano y el Demócrata. Es así, que los votantes estadounidenses han elegido gran parte de su historia entre representantes de ambos partidos. Sin embargo, los nombres de los partidos, sus propuestas e ideologías han cambiado desde su creación. De esta misma forma también han cambiado los segmentos de la población que apoyan a cada uno de estos partidos. A portas de una nueva contienda presidencial en los Estados Unidos, es pertinente entonces ver cómo se dividen las bases de ambos partidos y qué oportunidades y retos existen para ambas organizaciones políticas.

De acuerdo con un estudio publicado por el Pew Research Center, en el que se encuestó a 25.000 personas para medir su afiliación política, un 48% de estos se identifica como demócrata o tendiente a demócrata, mientras que sólo el 39% de los encuestados se identificó como republicano. Sin embargo, cuando se analiza por diferentes grupos de apoyo, se encuentra que éstos tienden a estar marcados por diferencias raciales, religiosas, de género, de orientación sexual y de edad. El partido demócrata todavía conserva una ventaja entre los afroamericanos, asiáticos, hispanos, las mujeres, los adultos con mayores niveles de educación y los votantes más jóvenes (18 a 33 años). De acuerdo con estas estimaciones, los hispanos que tienden a ser demócratas son el 56% de los encuestados, mientras que sólo el 26% tiende a ser republicano, lo que representa una ventaja de 30 puntos porcentuales en la minoría con mayor crecimiento del país.

Por su parte, los republicanos tienen mayor afiliación en el grupo de los blancos, especialmente hombres, así como en aquellos con menor educación, los que se identifican como evangélicos protestantes (principalmente mormones) y en la población de mayor edad (69 a 86 años). Igualmente, uno de los fortines políticos más importantes para el partido republicano se encuentra en los estados sureños del país, donde entre los hombres sureños, el 55% de los encuestados se define como tendiente a este grupo, mientras que sólo el 34% dice tender hacia las políticas demócratas. Así mismo, los hombres casados tienden en su mayoría a definirse como republicanos (51% versus 38% que se define como demócrata). De esta manera, se puede ver que la mayor parte del apoyo viene de un grupo relativamente homogéneo, constituido por hombres, en su mayoría religiosos y casados, habitantes de los estados del Sur, con una menor educación y que tiende a ser mayor que la población promedio del país.

Otro dato interesante es que en el 2014, del total de encuestados un 39% de estos se identifica como independiente, mientras que un 32% se identifica como demócrata y un 23% como republicano. Este porcentaje es el más alto reportado en cerca de 75 años. Así mismo supone que una mayor parte de los encuestados prefiere ser independiente a definirse estrictamente como seguidor de uno de los dos partidos tradicionales. Esto puede entenderse a su vez como que un creciente porcentaje de la población encuentra menos conformidad con los postulados o ideologías de los partidos políticos tradicionales. Una vez se le pregunta a los independientes por quién se inclinan, se encuentra que el apoyo a los demócratas aumenta a 48%, mientras que sube a 39% en el caso de los republicanos. En el caso de los hispanos, un 44% de ellos se describe como independiente, mientras que un 34% de estos se describe como Demócrata y un 13% lo hace como Republicano. Sin embargo, una vez se les pregunta por qué partido votarían, la afiliación por el partido democrático aumenta a 56% y a 26% en el caso del republicano. Así, puede verse que aunque los independientes cada vez cobran una mayor importancia dentro del electorado, el partido Demócrata aún tiene una ventaja significativa y captura una parte importante del votante independiente.

De todo este análisis podemos concluir que en los Estados Unidos la afiliación política está determinada por unas claras líneas establecidas por cuestiones de raza, etnia, género, educación y religión. Sin embargo, el apoyo hacia los demócratas por parte de los afroamericanos no siempre fue tan marcado. Este cambio sólo empezó a ser pronunciado cuando los políticos demócratas comenzaron a apoyar la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos en la mitad del siglo XX. Ahora que los hispanos comienzan a aumentar en tamaño y buscan ser incluidos políticamente, podría ser la oportunidad para el partido Republicano de obtener el apoyo de este creciente grupo. Sin embargo, parece que de nuevo son mayoritariamente los demócratas quienes han decidido apoyar la causa de las minorías y posiblemente esto sólo consolidará una mayor afiliación política a los Demócratas por parte de los hispanos en el futuro. En este caso de los juegos políticos estadounidenses, el partido Republicano no parece haber aprendido de los errores del pasado.

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