La participación de los inmigrantes no autorizados disminuye en los sectores tradicionales, pero siguen relegados en trabajos con menores salarios.

La participación de los inmigrantes no autorizados disminuye en los sectores tradicionales, pero siguen relegados en trabajos con menores salarios.

David Guzmán Fonseca- La participación de los inmigrantes no autorizados disminuye en los sectores tradicionales, pero siguen relegados en trabajos con menores salarios.De acuerdo con un estudio reciente del Pew Research Center, el número de trabajadores no autorizados que se desempeñan en el área de la construcción y manufactura ha disminuido desde la reciente crisis económica estadounidense. Así, el número de inmigrantes no autorizados que tienen trabajos de obreros (blue-collar workers en inglés) ha disminuido, mientras que han aumentado aquellos que desempeñan trabajos de oficina o administrativos (white-collar workers). Según las estimaciones de este centro de investigación, los trabajadores no autorizados se desempeñan cada vez más en áreas del sector de servicios, aunque manteniendo una gran proporción de su participación en el sector agrícola. Igualmente encuentran que aunque se da una tendencia hacia trabajos administrativos, estos trabajos no requieren altos niveles de preparación o sofisticación. A pesar de la crisis económica que eliminó millones de trabajos de trabajadores documentados e indocumentados, el número de empleados no autorizados no cambió entre el 2007 y el 2012. De esto puede concluirse que la crisis no afectó el número de empleados no autorizados. Así mismo, desde el 2007 se ha observado una disminución del total de la población no autorizada en los Estados Unidos. Es decir que el número de trabajadores indocumentados se ha mantenido constante, a pesar de que el total de la población indocumentada ha disminuido. Muestra de esto es que el número de trabajadores que desempeñan en construcción o manufacturas disminuyó en 475.000 personas entre el 2007 y el 2012. Por otro lado, el número de trabajadores que se desempeñan en labores administrativas creció en 180.000 desde el 2007 al 2012.

Igualmente, el estudio encuentra que aunque los trabajadores indocumentados solamente representan el 5,1% de la fuerza laboral estadounidense en el 2012, su importancia es mucho mayor en ciertos sectores. Los sectores en los que la mano de obra no autorizada es más importante son la agricultura (26%), limpieza y mantenimiento (17%) y construcción (14%). Así mismo, al analizarse la importancia de los trabajadores no autorizados en estados que tienen mayores niveles de población indocumentada, la relevancia de esta mano de obra aumenta aún más. Ejemplos de esto son Nevada (10,2%), California (9,4%) y Texas (8,9%), donde la participación de la mano de obra no autorizada es superior al promedio del resto del país.

Otro hallazgo interesante del estudio es que las labores en las que se desempeña la mano de obra no autorizada tienden a seguir patrones geográficos. Por ejemplo en 14 estados del oeste y noreste de los Estados Unidos, estos trabajadores se desempeñan en trabajos relacionados con la hotelería y el turismo (lo mismo sucede en la Florida). En 11 estados, mayoritariamente en el sur de los Estados Unidos, el sector en el que se emplea de forma mayoritaria la mano de obra no autorizada es en la construcción. Finalmente, los trabajos en manufactura son la mayoría de los desempeñados por estos trabajadores en 11 estados del medio-oeste (Midwest).

Finalmente y tal vez uno de los hallazgos más dicientes de este estudio tiene que ver con que la concentración de la mano de obra no autorizada en labores que requieren poca calificación, lo que puede estar relacionado con los bajos niveles de educación de este grupo. Esto es así mismo el resultado de su estatus migratorio, el cual en la mayoría de los casos no permite el acceso a educación, préstamos o facilidades con las que cuentan migrantes autorizados o las personas nacidas en los Estados Unidos. En pocas palabras, se puede pensar que los indocumentados se encuentran en una trampa de pobreza e ilegalidad. Esta se explica por estar relegados a labores poco calificadas y con menor remuneración, y al mismo tiempo no tener acceso a una educación que les permita desempeñar trabajos más sofisticados y mejor remunerados. Lamentablemente estas personas se encuentran en un ciclo en que su condición les imposibilita tener una mayor educación y esto a su vez no les permite tener un mejor trabajo.

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