Puerto Rico en deuda: causas y posibles soluciones

Puerto Rico en deuda: causas y posibles soluciones

David Guzmán Fonseca- Puerto Rico es conocido como la Isla del Encanto por sus bellas playas, su cocina, su música y por la amabilidad de su gente. Sin embargo, algo que muchos desconocen es que éste pasa por una complicada y profunda crisis económica y financiera. Desde el año 2006, la economía puertorriqueña no presenta un crecimiento económico, el nivel de desempleo es cercano al 15% y más del 40% de la población vive en la pobreza. Antes de continuar, haremos un estudio de ciertos conceptos necesarios para entender la situación de la economía puertorriqueña.

  • ¿Cuál es la relación entre Puerto Rico y los Estados Unidos? Puerto Rico ha sido un territorio de los Estados Unidos desde 1898, después de que España perdiera la Guerra Hispano-Estadounidense contra los Estados Unidos. Hasta el día de hoy Puerto Rico sigue siendo un territorio de los Estados Unidos que funciona bajo el concepto de “Estado Libre Asociado”.
  • ¿Es entonces Puerto Rico un estado de los Estados Unidos? La respuesta es compleja, pero desde un punto de vista legal la conclusión es no. En 1952, Puerto Rico crea su propia Constitución para el manejo de asuntos internos. Sin embargo, continúa siendo un territorio de los Estados Unidos. Es así como se crea la figura del “Estado Libre Asociado” de Puerto Rico. Aunque este concepto es tan complejo como la situación económica de la Isla, podría explicarse como que los puertorriqueños aunque tienen un gobierno, éste está sujeto a los poderes del Congreso de los Estados Unidos. Es también importante aclarar que Puerto Rico no tiene representación en el Senado estadounidense y cuenta con un representante con voz pero sin voto en la Cámara de los Estados Unidos. Igualmente, aunque los puertorriqueños son ciudadanos norteamericanos, no pueden votar en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, a menos que sean residentes de alguno de los cincuenta estados de la Unión o del Distrito de Columbia.
  • Esto quiere decir que Puerto Rico es un territorio autogobernado de los Estados Unidos, pero que no cuenta con el estatus de estado de los Estados Unidos. Este territorio no tiene representación en el Congreso estadounidense, sus ciudadanos no cuentan con todas las protecciones consideradas en la Constitución de los Estados Unidos y sus entidades estatales no se rigen bajo los mismos principios que las que sí hacen parte de la Unión.

Todo este recuento histórico y legal ayuda a entender al menos de forma parcial la crisis por la que actualmente atraviesa Puerto Rico.

De acuerdo con el Centro para una Nueva Economía, organización independiente basada en la isla, la deuda pública ha crecido desde el 2000 de un 60% a un 102 % del producto interno bruto. Esto quiere decir que se requeriría todo y un poco más de lo producido dentro de Puerto Rico en un año para pagar la deuda que se ha acumulado. En pocas palabras, la isla no tiene la capacidad de producir lo suficiente para pagar lo que debe. Y esto obedece a varios factores relacionados con el estatus político y jurídico de Puerto Rico:

  • La deuda en sí misma no es mala; todos en algún momento poseemos algún tipo de deuda que ayuda a financiar nuestro acceso a educación, salud o un hogar. Sin embargo, en el caso puertorriqueño el aumento en la deuda se ha encontrado con la incapacidad del gobierno y las empresas por generar ingresos que permitan superar o igualar el costo del endeudamiento.
  • Si Puerto Rico fuese un estado de los Estados Unidos, tendría la capacidad de acceder a una reestructuración de la deuda bajo el concepto de bancarrota. Esto le permitiría, así como lo han hecho las ciudades de Detroit o Stockton, declararse en bancarrota bajo el Capítulo 9 y posibilitaría la refinanciación de la deuda. Sin embargo, su complicado estatus no permite que ésta sea una posibilidad y por lo tanto hace casi imposible que el gobierno local responda a sus obligaciones de deuda.
  • Por otro lado, al ser los puertorriqueños ciudadanos americanos, se generan incentivos para migrar a cualquier otro estado de los Estados Unidos. De acuerdo con el Pew Research Center, en el 2013 vivían 4,9 millones de puertorriqueños en los Estados Unidos, mientras que sólo vivían 3,5 millones en la isla. Así mismo, la economía puertorriqueña no ha sido capaz de generar la suficiente cantidad de trabajos formales, puesto que solamente un 1 millón de los habitantes de la isla trabaja en el sector formal (principalmente en entidades del gobierno). Ante esta situación, el gobierno también es incapaz de incrementar sus ingresos por impuestos y por ende se profundiza aún más la incapacidad de pagar la deuda adquirida.
  • Puerto Rico sí tiene algo en su favor: un punto favorable de ser un Estado Libre Asociado es que los bonos que Puerto Rico ha impreso para soportar su deuda cuentan con facilidades tributarias que los estados de la Unión no tienen. Por ser una jurisdicción fiscal independiente, los intereses de los bonos emitidos por el gobierno puertorriqueño están exentos de impuestos; además los rendimientos que se ofrecen sobre esta deuda tienden a ser superiores que los ofrecidos por los estados de los Estados Unidos. Esto lleva a que los bonos sean muy apetecidos en el mercado financiero y que así mismo se hayan convertido en uno de los principales mecanismos con los que el gobierno y las empresas locales aseguran su funcionamiento.

¿Qué puede hacer el Congreso de los Estados Unidos para ayudar a Puerto Rico?

  • Una de las soluciones que se han dado ha sido el proyecto de ley que el representante de la Isla frente al Congreso, Pedro Pielorusi, ha presentado en el mes de febrero de 2015 a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. De acuerdo con este proyecto de ley, se le otorgaría a las empresas estatales puertorriqueñas la capacidad de cobijarse ante la figura de bancarrota, permitiendo la reestructuración de su deuda. Si este proyecto de ley logra pasar en Washington, sin lugar a dudas daría un respiro a la creciente incapacidad del gobierno de cumplir sus obligaciones.
  • Otra solución más a fondo es la de finalmente poner fin al complicado estatus jurisdiccional bajo el cual esta cubierto Puerto Rico. Ya sea declarándolo como el estado número 51 de la Unión o como una nación independiente, cualquiera de las dos opciones permitiría que el gobierno y los habitantes de Puerto Rico logren salir de ese limbo. La posibilidad de imponer sus propias reglas y la capacidad del gobierno para integrarse con otros pueblos de la región son la clave para un Puerto Rico próspero y con futuro.
Proponen universidad gratuita en un país ahogado en deuda estudiantil

Proponen universidad gratuita en un país ahogado en deuda estudiantil

¿Cómo se resolverá el problema de VIH/SIDA en nuestra comunidad?

¿Cómo se resolverá el problema de VIH/SIDA en nuestra comunidad?