‘Fake news’: el chisme político que elige presidentes

 Foto: LYUTN

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‘Fake news’: el chisme político que elige presidentes

David Guzmán Fonseca- El presidente estadounidense Donald Trump ha destacado por mencionar una y otra vez los términos fake news o “noticias falsas”, como un mecanismo para desprestigiar las notas divulgadas por los medios opositores o que no favorecen su imagen. Sin embargo, las noticias falsas son un fenómeno que comienza a cobrar popularidad no solo en Estados Unidos, sino en general en América Latina.

La realidad es que vivimos en ambientes políticos cada vez más polarizados, en los que creemos con facilidad cualquier cosa que se diga en contra de un político con el que no estamos de acuerdo. América Latina, con su ola de elecciones en 2018, no ha sido la excepción (seis de los países de la región enfrentan o han enfrentado campañas presidenciales en el 2018: Costa Rica, Venezuela, Paraguay, Colombia, México y Brasil).

Para exponer dos casos particulares de elecciones plagadas de noticias falsas, veamos las campañas presidenciales de México y Colombia. En ambos países, las fuerzas políticas de derecha y de izquierda se han enfrascado en guerras de palabras que van más allá de las plazas públicas y se difunden ampliamente mediante las ya conocidas redes sociales como Facebook, Twitter y la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, de mayor uso e importancia en América Latina.

En el caso mexicano, Andrés Manuel López Obrador ha tenido que enfrentar una serie de noticias falsas que, en muchos casos, ya sea de forma correcta o incorrecta, han compartido información que lo tilda de ser enviado de los rusos; afirman que el papa Francisco se pronunció en contra de su campaña, e incluso que busca nacionalizar los grandes conglomerados empresariales de su país. En el caso de Colombia, el candidato de izquierda Gustavo Petro también ha enfrentado su buena cuota de noticias extraordinarias. Lo muestran como el candidato oficial de la ex agrupación guerrillera FARC; se dice que profesa una admiración por el presidente venezolano Nicolás Maduro y que busca convertir a Colombia en una nueva Venezuela (con todas la nacionalizaciones y corrupción que han desencadenado la crisis socioeconómica por la que atraviesa ese país).

Sin lugar a dudas, ambos personajes son bastantes controversiales, y en muchos sentidos con posiciones radicales, lo que podría generar que muchos votantes piensen que las mentiras son ciertas, a pesar de que solo las están recibiendo mediante un mensaje masivo de WhatsApp. Pero este es el papel que juegan las noticias falsas, buscan polarizar aún más el ambiente político, no solo a través de la desinformación o la confusión, sino mediante el miedo. Aun así, es necesario aclarar que este tipo de estrategias aplican tanto para la izquierda como para la derecha, por ejemplo: el uso del miedo y la desinformación por parte de personajes tan diferentes como Trump y Maduro.

Cuando los políticos de este tipo se enfrentan a la impopularidad o a la de su Gobierno, comienzan a implementar diferentes tipos de estrategias que les permitan aferrarse al poder o desconocer los hechos. Dichas estrategias tienen algunas de las siguientes características: por un lado, prometen un cambio desde el partido tradicional, pero con cara fresca y joven, o forman nuevos partidos y alianzas, pero siguen recibiendo el apoyo de los políticos de siempre, solo que desde las sombras. Por otro lado, están aquellos que desprestigian a los partidos políticos por completo y creen que la única solución es elegir a un candidato que haga las cosas de forma diferente, incluso si eso requiere pasar por encima de las instituciones democráticas. Finalmente, están aquellos políticos que usan una mezcla de todas las anteriores.

A pesar de los diferentes enfoques de quienes aman el poder, gran parte de ellos utilizan las noticias falsas como una herramienta fundamental para desprestigiar a sus opositores, con lo que generan desinformación, polarización y, finalmente, miedo. Y es en el miedo donde el caudillismo juega un papel fundamental, puesto que solo “ese” candidato puede salvar al pueblo de las garras del mal que él mismo se ha encargado de construir alrededor de la imagen de sus contrincantes.

En un mundo en el que la tecnología es cada vez más importante y las redes sociales se convierten en una fuente de información esencial para muchos, las noticias falsas se divulgan con mayor rapidez y amplitud, y es cada vez más fácil dañar la imagen del otro. Muchos creemos lo que nos comparten amigos, familiares o incluso desconocidos. Lamentablemente, en la época del internet, los chismes ahora no solo tienen la capacidad de afectar la imagen de los vecinos, sino que en ciertos casos pueden determinar el resultado de las elecciones. No hay más que ver la investigación sobre la interferencia rusa en la campaña presidencial de EE. UU., que muchos aseguran ayudó a Donald Trump a llegar al poder, para constatarlo.