Depresión posparto: por qué no hablamos de eso

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Camila Ogallar- Ser madre por primera vez no es nada fácil. Los primeros días no sabes si es de noche o de día, tienes dolor en el cuerpo, piensas que para lo único que sirves es para producir leche, si es que tienes esa suerte. Tu vida cambia por completo. Vives entre pañales, pocas horas de sueño y las opiniones de cualquier persona que se te cruza por el camino. No sabes ni siquiera quién eres, no reconoces tu cuerpo, y menos la nueva y enorme responsabilidad que está frente a ti. Se supone que deberían ser los días más felices de tu vida, y hay muchas mujeres que desearían estar en tu lugar con todas sus fuerzas, pero tú lo único que quieres es dormir y volver por un rato a tu vida anterior. Todo esto es normal; es parte del tan temido puerperio, etapa por la que todas las madres pasamos y que después, en general, hasta extrañamos.

Pero no todas vivimos esta etapa de la misma manera, o creemos que es normal estar extremadamente ansiosas, tristes o sin ganas de nada. Cuando el sentimiento es extremo y comienza a perjudicar a nuestro cuidado y al de nuestro hijo, puede tratarse de la depresión posparto, que no tiene una sola causa. La depresión posparto es consecuencia de la combinación de factores físicos y emocionales, no ocurre por algo que una madre haga o deje de hacer. Después de dar a luz, los niveles de hormonas en las mujeres bajan rápidamente, lo que genera alteraciones químicas en el cerebro que pueden provocar cambios de estado de ánimo.

Algunos de los síntomas de la depresión posparto son: sentirse triste, desesperanzada, llorar más frecuentemente de lo normal o sin razón, sentirse excesivamente ansiosa, dormir en exceso o no dormir, aislarse de amigos y familiares, dudar constantemente de nuestra capacidad de cuidar al bebé o no poder crear un vínculo emocional con él.

Hay muchos síntomas que son totalmente normales en las primeras semanas después de un parto, pero no en exceso. El cansancio y los cambios que ocurren en nuestra vida hacen que nos sintamos así, pero si estos síntomas no nos permiten cuidar de nosotras mismas o a nuestro bebé, si no tenemos momentos felices, si estamos constantemente ansiosas o preocupadas, lo mejor es hablar con nuestro médico sobre lo que nos está pasando. Hay que tener claro que es algo normal y con ayuda podremos salir adelante. Si este tipo de depresión no se trata, podría durar años.

La depresión posparto es un tema tabú, porque ¿cómo vas a estar con depresión en el momento que tendría que ser el más feliz de tu vida? ¿Cómo te vas sentir así si tus familiares y amigas cuando fueron madres estaban radiantes? Pero sucede, no lo ocultemos, pidamos ayuda y todo pasará.

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