Conozca a Epsy Campbell Barr, la primera vicepresidenta negra de Costa Rica

  Foto:  ONU Mujeres

Foto: ONU Mujeres

Francisco Machalskys- Una vez más, la hermosa nación costarricense acapara las primeras planas de los medios internacionales a causa de una noticia enaltecedora e inspiradora. Amén de ostentar títulos como el de ser la nación poseedora de la mayor biodiversidad en el planeta —es, además, una de las más responsables en el manejo de sus recursos naturales‑—, la de mayor crecimiento en el área tecnológica y la que ofrece mejor oferta de formación universitaria a precios verdaderamente competitivos, Costa Rica ha vuelto a romper paradigmas con el triunfo electoral de Empsy Campbell Barr, que se ha convertido en la primera vicepresidenta afrodescendiente en toda América Latina.

Que una dama ocupe una posición de envergadura dentro del Gobierno, algo que suele acaparar el género masculino desde tiempos inmemoriales, no es un hecho inédito dentro de los límites del país tico, toda vez que Laura Chinchilla se convirtió en la primera mujer en regir el destino político de esa república centroamericana entre 2010 y 2014 —fue, además, la quinta mujer presidenta de la región latinoamericana para ese momento—. Lo notable, en el caso del ascenso de Epsy Campbell Barr al quehacer gubernamental, es la apertura a todos los sectores raciales y sociales de la sociedad costarricense en sus lides decisorias.

Fue en la segunda vuelta de las recientes elecciones presidenciales celebradas en el país, donde resultó elegido el escritor y periodista Carlos Alvarado como nuevo jefe de Estado, que se dio a conocer la investidura de Campbell como segunda al frente del Poder Ejecutivo tico, primera decisión tomada por el nuevo presidente por considerarla, según sus propias palabras: “Un ejemplo del valor de nuestras mujeres en la sociedad y del peso político que lideresas como Epsy tienen para el país”.

Más allá del trato destacado que vienen dándole los medios de comunicación, la designación de esta luchadora costarricense no es, empero, un producto de la casualidad o un súbito fenómeno político. Economista de profesión y activista por vocación —con énfasis en la lucha por la igualdad de género y el fin de la discriminación racial—, Epsy viene transitando los caminos de la militancia social desde finales de los noventa, cuando fue coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinas y Afrocaribeñas y del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana, así como miembro de la Alianza de Pueblos Afrodescendientes de América Latina y el Caribe.

En las lides políticas, Epsy Campbell Barr, de 54 años, inició rumbo como protagonista, y no como espectadora, al participar como fundadora, en el año 2000, del Partido Acción Ciudadana (PAC), una interesante mixtura de ideas socialdemócratas y progresistas, de la que ha sido portavoz como diputada en los periodos 2002-2006 y 2014-2018, al tiempo de fungir como jefa de la fracción parlamentaria entre 2003 y 2004. Como si fuera poco, presidió el liderazgo del PAC entre 2005 y 2009, periodo durante el cual optó a la vicepresidencia de Costa Rica por primera vez.

Su quehacer político, por otro lado, no ha estado desprovisto de tropiezos y acres comentarios por parte de personeros adscritos a los sectores de pensamiento más conservador de la sociedad costarricense, que no ven con buenos ojos la participación femenina y la diversidad sociorracial en los ámbitos decisorios. En tal sentido, se plantó al frente del ex candidato presidencial Juan Diego Castro, abogado militante del Partido Integración Nacional, quien afirmó que las mujeres ascendían en el Poder Judicial debido a favores sexuales. Amén de calificarlo como “patán y acomplejado”, Campbell le recordó: “Las mujeres de Costa Rica hemos aportado en el desarrollo nacional, hemos ascendido producto del esfuerzo, de la dedicación, de nuestras capacidades…”.

Así, Campbell se ve a sí misma como conector entre el aparato político y la realidad sociocultural que componen Costa Rica —y por extensión, el resto de pueblos de nuestra América Latina—, tal como expresó en una entrevista concedida a propósito de su primera candidatura a la vicepresidencia: “Deseo aportar credibilidad y la posibilidad de hablar con la gente desde la gente. Soy de las clases más populares. No debo imaginar cómo vive la gente que no es rica. Y otro aporte importante es la diversidad. A algunos se les había olvidado que este país se compone de comunidades de orígenes variados. En ese sentido, el PAC se parece a la sociedad costarricense”.