La indiscreción virtual del superintendente Steve Phillips devenida en campaña real proderechos

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Francisco Machalskys- Cuesta creer que, a estas alturas, todavía haya personas que desestimen el poder real de internet, pese a su naturaleza virtual. O, peor aún, encontrar quienes piensen que pueden llevar una vida en la cotidianidad y otra diametralmente distinta en las redes sociales sin mayores consecuencias, especialmente en lo que al plano de las opiniones —tema espinoso y problemático este— se refiere.

Por estos días, al superintendente adjunto del Distrito Escolar de Beaverton, Steve Phillips, le ha tocado comprobar la amargura de este axioma contemporáneo de la manera más cruda. Proveniente del Servicio Educativo del distrito de Malheur, donde también fue superintendente, Phillips desempeña un cargo similar en Beaverton —segunda ciudad más importante del condado de Washington y sexta más grande de nuestro estado— desde 2016, e hizo su primera aparición mediática en febrero pasado, luego de prohibir la novela Stick, de Andrew Smith, en las aulas de hasta décimo grado por su presunto contenido sexual no adecuado.

Sin embargo, fue su segunda aparición en los medios la que hizo estallar la cólera en los predios educativos de Beaverton. El epicentro del escándalo fue su cuenta de Twitter, desde donde tuvo el desacierto de retuitear un mensaje escrito en 2015 por Mary Ann Mendoza, madre de un policía de Arizona que murió tras sufrir una colisión de auto por culpa de un conductor que manejaba a contrasentido y resultó ser un indocumentado con solicitud policial por diversos delitos. “En promedio, doce estadounidenses mueren por culpa de inmigrantes ilegales. Son más letales que los ataques masivos con fusiles, deben ser expulsados de nuestro país”, podía leerse en aquel tuit.

La comunidad de Beaverton manifiesta su descontento

Hecho público el desliz de este funcionario público, quien además funge como agente regulador de un derecho humano universal como lo es la educación, la reacción en repudio de la comunidad de Beaverton no se hizo esperar.

Peticiones de la inmediata remoción de Steve Phillips como superintendente educativo crecieron como hongos tras la lluvia, en especial la publicada por el portal de campañas proderechos humanos no vinculantes Change.org —iniciada por la activista Sal Castañeda—, que en inglés y en español dejó claro: “La decisión del superintendente adjunto Steve Phillips de publicar sus opiniones xenofóbicas y antipersonas sin papeles es motivo suficiente para su despido del distrito escolar de Beaverton. Si el distrito decide mantener su relación con Phillips, la actitud del distrito será visto por la comunidad, sus empleados y estudiantes como una condonación de esta peligrosa y antimigrante narrativa: que la xenofobia y el racismo son simplemente ‘diferencias de opinión’”.

Cabe destacar que el distrito escolar de Beaverton es el tercero más grande del Oregón, que acoge una población de 40,000 educandos. Se calcula que un 52% de esta se reconoce a sí misma como hispana o latina, mientras que un 48% se identifica de raza blanca o caucásica. Vale también señalar que tal distrito escolar expresamente no pide ni exige al estudiantado su estatus legal como requisito para cursar estudios en el sistema primario y secundario, en consonancia a la Resolución en Apoyo a los Estudiantes y Familias Migrantes, aprobada en diciembre de 2016.

El Distrito Escolar se excusa; Steve Phillips, no

Ante la masiva y alarmante respuesta de la petición de expulsar a Steve Phillips del sistema educativo de Beaverton —para el momento en que redactó esta nota alcanza 928 firmas a favor en Change.org— el superintendente mayor, Don Grotting, expresó una “disculpa”, aclarando que lo expuesto por Steve Phillips “no está en consonancia con los valores y posturas difundidos por el Distrito Escolar de Beaverton. Por el contrario, son opuestos al contenido de nuestro plan estratégico y nuestros pilares de enseñanza”.

Lo que no se entiende, o por lo menos resulta perturbador, es que tales palabras de excusa fueron acompañadas con el anuncio de ratificación de Steve Phillips como segundo de a bordo en la impartición educativa en Beaverton. “Estamos empeñados en restituir la confianza de nuestra comunidad”, finalizó Grotting tras anunciar su inesperada decisión.

Por su parte, Maureen Wheeler, vocera de ese distrito escolar, aseguró que Phillips no tenía intenciones de retractarse o presentar disculpa alguna sobre su incendiario retuit, asegurando que en privado discutió los alcances del este con personas que le escribieron a su correo electrónico. Asimismo, las autoridades del distrito se reunieron con él, a fin de descartar que el retuit hubiera sido producto de un hackeo. “Phillips cayó en cuenta de su error. Estamos considerándolo con él, pero a un nivel personal, por lo que no vamos a hacerlo público”, comentó finalmente Wheeler.

LocalTilde Communications, LLC