El presidente de Guatemala, ¿de comediante a corrupto?

  Foto:  Reunión, Creative Commons (CC0 1.0)

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Camila Ogallar- Jimmy Morales se convirtió en presidente de Guatemala en el 2016. Bajo el lema de “no corrupto ni ladrón”, organizó su campaña con la promesa de erradicar la corrupción en el país.

Guatemala tiene una de las tasas de desigualdad más altas de América Latina. Morales recibe uno de los salarios más elevados de la región en comparación con los demás presidentes (aproximadamente 20,000 dólares por mes). Al parecer, el presidente no se había hecho eco de las críticas contra él, por haber reclamado 40,000 dólares en gastos en el 2017, pero cuando le preguntaron por sus compras durante una conferencia de prensa, reaccionó de mal modo.

Los detalles de las compras y los costos del presidente han causado indignación en Guatemala, que tiene una de las peores tasas de pobreza, desnutrición y mortalidad materna e infantil en la región. Algunos de los gastos que se filtraron fueron: vitaminas, botellas de ron, champú y artículos deportivos, como medias para correr, gorra de golf, camisetas y pantalones cortos.

Así defendió el portavoz presidencial Heinz Heimann la compra de un atuendo de tenis para el presidente: “Era para una actividad oficial con el embajador de Estados Unidos. El presidente necesitaba ese equipo para atender la invitación y fue a último momento”. La oficina también pagó una botella de whisky valorada en más de 400 dólares, y más de 4,000 dólares por la limpieza en seco, según una investigación del periódico Nuevo Diario. El grupo anticorrupción Justicia ya (Justice Now) calificó los gastos de “injustificables”. “Jimmy Morales incluso compró mentas con dinero público”, dijo el grupo. Se está llevando a cabo una investigación para determinar si las compras fueron legales.

Lamentablemente, estos gastos inesperados e innecesarios, en un escenario humilde y en situación de pobreza, solo han conseguido que el pueblo empiece a desconfiar de este antiguo comediante. Su lema y dichos contra la corrupción dejaron de ser tan esperanzadores.