Oregón dijo sí a la Medida 101

 Foto: Maxi Benbassat

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Francisco Machalskys- “Todos los habitantes de Oregón merecen un cuidado de salud. Tu ingreso no debería determinar si puedes visitar un doctor u obtener las medicaciones que necesitas para combatir una enfermedad”. Con este encabezado, el sitio web en español de la coalición Yes For Health Care brinda información detallada a la población latina de nuestro estado sobre la Medida 101 (Measure 101, en inglés), cuya aprobación se produjo en comicios públicos el pasado martes 24 de enero.

En lo que fue una demostración de madurez política y civismo, el electorado de Oregón apoyó la moción en un 61%, contra un 39% que dijo con su voto no respaldarla. Como se sabe, esta medida supone la sustentación del programa Medicaid, que garantiza el acceso a la salud a las personas con menos recursos, a través de impuestos pechados a centros de salud, aseguradoras y compañías de cuidado administrativo.

Los resultados de esta multitudinaria elección los ofreció por el propio secretario del estado, Dennis Richardson, quien transmitió en vivo, resaltando que se computaron más de un millón de votos, y la ventaja del sí sobre el no quedó sellada por una diferencia de más de 240,000 papeletas. La zona con mayor diferencial de votos fue el condado de Multinomah, donde el sí obtuvo un 80%, mientras que la zona con mayor incidencia del no fue el condado de Linn, junto a otros 18 condados de corte rural.

Inmediatamente después de conocerse los resultados, la gobernadora Kate Brown ofreció un breve discurso en el que dio su beneplácito a esta popular decisión. "Todos los residentes de Oregón merecen acceso a la atención médica. Aquí, en Oregón, deberías poder ver a un médico cuando estás enfermo y obtener los medicamentos cuando los necesites, y eso no debería llevarte a la bancarrota", puntualizó.

De igual modo se pronunció la presidenta de la Cámara de Representantes del estado, Tina Kotek, cuando explicó: “Al aprobar la Medida 101, los votantes de Oregón afirmaron que todos tienen derecho a acceder a servicios de salud asequibles, independientemente de dónde vivan o dónde trabajen".

A pesar de que la votación responde a un justificado deseo de inclusión y justicia, la Medida 101, que entraría en discusión en las instancias legislativas a partir del venidero 5 de febrero, no es de ningún modo un recurso de fácil manejo y requerirá un estricto control estadal para que no se vuelva en contra de los propios contribuyentes que el pasado martes lo avalaron con su voto. No en balde, cerca de 900,000 ciudadanos de Oregón se benefician de este programa.

Para conseguir su sostenibilidad, la Medida 101 obligaría a pagar 0.7% de impuesto a los grandes hospitales y 1.5% a las aseguradoras. Tal porcentaje supondría una recaudación tributaria de entre 210 millones y 320 millones de dólares para 2019. Esta ayuda de los contribuyentes ayudaría a que Oregón tenga acceso a fondos federales para el Medicaid de entre 630 millones y 960 millones de dólares, de los cuales el estado proyecta disponer 31 para su programa de reembolso económico sobre ciertos procedimientos de salud particularmente costosos.

Cabe destacar que, en caso de que la moción fallara en las instancias legislativas, Oregón puede olvidarse de esos 960 millones de dólares, lo que pondría en peligro la continuidad de Medicare, que se hizo extensivo luego de ser incluido en la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare.

En tal sentido, el ala republicana, representada principalmente por Julie Parrish, criticó aspectos de la Medida 101, como que los sindicatos y las grandes corporaciones autoaseguradas —el caso de la compañía Nike, por ejemplo— queden exentas de pagar tal contribución. Asimismo, Parrish sugirió que había mejores formas de obtener tal recaudación, como el impuesto al tabaco y sus derivados, en vez de generar nuevas cargas a los contribuyentes.

Cónsono a las observaciones de Parrish, el líder republicano de la Cámara de Oregón, Mik McLane, instó al propio estado a hacer más eficiente su política de salud. “Los programas de atención médica de nuestro estado han sufrido fallas crónicas durante años. Esta cultura de la incompetencia no puede ser excusada u olvidada tras esta medida”, dijo, refiriéndose a la alta inversión que esta significaría para los contribuyentes.

A juzgar por el peso de las declaraciones hechas por los principales políticos de la región, la aprobatoria de la citada medida por parte de los votantes de Oregón apuntaría más a un triunfo del sector demócrata (o así parecieran hacerlo entrever). Sin embargo, Peter Courtney, presidente del Senado, fue menos apasionado al reconocer: “Puede ser una victoria, pero nuestro enfoque en el presupuesto ahora debe cambiar al pronóstico de febrero y los efectos que los cambios en los impuestos federales tendrán en los ingresos del estado.Tenemos mucho trabajo por hacer”.

LocalTilde Communications, LLC