El presidente Trump desata un huracán de críticas en Puerto Rico

 Foto: US Department of Defense

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Francisco Machalskys- Cerca de cincuenta muertes, la total destrucción del tendido eléctrico —a la par que el barrido de gran parte de sus edificaciones— y un desabastecimiento generalizado son los estragos causados por el paso de los huracanes Irma y María por Puerto Rico, con diferencia consecutiva de días y hace apenas un mes.

Pero la visita del presidente Donald Trump, en principio dirigida a llevar ayuda y esperanza a la Isla del Encanto, desató un verdadero vendaval de sinsabores y críticas, provocado una vez más por el desatino de sus acciones y comentarios.

No más a su llegada —transcurridas casi tres semanas del desastroso paso de María—, Trump sorprendió negativamente a una multitud de sobrevivientes, arrojando paquetes de papel higiénico a manera de “distribución”. Coronó su participación haciendo comparaciones de la tragedia boricua con otros eventos vividos en territorio peninsular norteamericano. “Cada muerte es un horror, pero si miramos una catástrofe real como Katrina y nos fijamos en los cientos y cientos de personas que murieron y lo que pasó aquí con una tormenta que fue totalmente imponente… ¿Cuántos muertos tienen ustedes?", se atrevió a preguntar.

Pero la cereza de ese pastel de indiscreciones la colocó el presidente Trump hace pocos días, cuando dio a entender que Puerto Rico pretendía que se resolvieran problemas de infraestructura antiguos a cuenta de la ayuda federal por la emergencia: “La red eléctrica y toda la infraestructura ya eran un desastre antes del paso de los huracanes”, dijo al respecto. Como si fuera poco, aseveró: “No podemos mantener a la FEMA (la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias), a los militares y a los socorristas —que han sido extraordinarios bajo las circunstancias más difíciles— en Puerto Rico para siempre”.

Como parte de sus comentarios, Trump enfiló su batería de ataques a la nada sosegada alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, de quien dijo: “Hay poca capacidad de liderazgo de la alcaldesa de San Juan y otros en Puerto Rico. No son capaces de ayudar a sus trabajadores. Pretenden que se les haga todo cuando debería ser un esfuerzo colectivo”.

Tal declaración no hizo más que encender airadas contestas de Cruz, recibida en Boston como licenciada en Ciencias Políticas a mediados de los ochenta, y retornada a Borinquen en 1992 de la mano del Partido Popular Democrático, de centro izquierda. “Sus comentarios sobre Puerto Rico no parecen de un comandante en jefe, sino de un odiador en jefe. Y no es que usted no entienda; es que es incapaz de cumplir el imperativo moral de ayudar al pueblo de Puerto Rico”, manifestó a través de Twitter.

Similar opinión hizo volar por la red del pájaro azul el propio gobernador borincano Ricardo Roselló, al escribir con todas sus letras que “los ciudadanos americanos en Puerto Rico reclamamos la ayuda y los derechos que le corresponden a los ciudadanos de nuestra Nación”. Tal declaración la hizo pública en el marco de una solicitud de 4,000 millones de dólares hecha por él mismo, como ayuda económica adicional. Como se recuerda, Puerto Rico se declaró en bancarrota el pasado mes de mayo y solicitó al Congreso estadounidense una reestructuración de su deuda, que asciende a más de 70,000 millones de dólares.

Cabe destacar, por su parte, que el presidente Trump solicitó al Congreso la liberación de un paquete de ayuda para Puerto Rico por 29,000 millones de dólares, de los cuales se destinarían 16,000 millones a borrar parte de su colosal deuda. Por su parte, el Congreso aprobó una ayuda total de 36,500 millones de dólares, a debatirse en el Senado la semana próxima.

Pese a ello, muchas voces en la propia Unión americana se muestran inconformes con la respuesta dada por el presidente Trump a Puerto Rico, según un estudio adelantado por el Instituto Electoral de la Universidad de Quinnipiac, en Connecticut. Así, mientras los electores encuestados se mostraron contentos con las ayudas federales prestadas a Texas y Florida por el tema de los huracanes, solo un 36% cree que se ha brindado ayuda suficiente a Puerto Rico. El 76% del electorado hispano, contrariamente, considera este auxilio como escaso.

También han salido al frente de estas acciones presidenciales distintos personeros del Gabinete. La líder demócrata del Congreso, Nancy Pelosi, dijo que Puerto Rico y las Islas Vírgenes “necesitan más ayuda, no menos, del Gobierno federal”. Y por parte del ala republicana, entre otros tantos, el presidente de la Cámara, Paul Ryan, subrayó la necesidad de seguir apoyando a Puerto Rico, al tiempo que anunció su pronta visita. Asimismo, John Kelly, jefe del Gabinete, aseguró que “los socorristas permanecerán en la isla hasta que el trabajo esté terminado”.

Al igual que en ocasiones similares, luego de haber lanzado una agresiva artillería de tuits sobre Puerto Rico “y sus pretensiones de que le hagan todo”, el presidente Trump suavizó el talante de sus más recientes trinos, destacando esta vez “el espíritu inigualable del pueblo puertorriqueño” y asegurando que siempre estará con ellos. 

NacionalTilde Communications, LLC